Paro en plena cosecha: el conflicto entre acopiadores y Urgara ya lleva 23 días y tensiona a toda la cadena granaria
En pleno avance de la cosecha de trigo, el gremio de recibidores mantiene un paro que frena actividades en plantas de acopio de todo el país; la negociación no avanza y pasó a cuarto intermedio hasta el 9 de diciembre.
El conflicto que atraviesa la cadena comercial granaria cumplió 23 días sin avances y ya genera preocupación en el sector, justo cuando avanza la cosecha de trigo, una etapa clave para la logística y el flujo de mercadería. Desde el 11 de noviembre, la Unión de Recibidores de Granos y Anexos de la República Argentina (Urgara) sostiene una medida de fuerza en la rama acopio, donde los trabajadores se presentan pero no realizan tareas, afectando la operación de múltiples plantas a nivel nacional.
En paralelo, las otras ramas -puertos y control y exportación- siguen funcionando debido a la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo. Sin embargo, el sector empresario advierte que la situación actual ya genera demoras y que, de prolongarse, complicará aún más un circuito comercial que opera con alta dependencia del ritmo de cosecha.
Fernando Rivara, presidente de la Federación de Acopiadores, fue categórico al cuestionar los términos del reclamo. Para el dirigente, los pedidos "no son razonables" y la metodología del paro dificulta cualquier instancia de diálogo. "No vamos a hablar mientras nos quieran patotear con medidas de fuerza tomadas antes de empezar cualquier negociación", señaló.
Del lado sindical, la visión es completamente distinta. Fuentes de Urgara aseguran que hubo "intentos infructuosos de diálogo" tanto para la revisión del bono 2024, que afirman que no fue abonado, como para discutir la eliminación o reducción de las categorías de tonelaje, un punto central porque determina el salario en función del volumen anual que maneja cada planta. "El paro fue la última herramienta después de no obtener respuestas formales", dijeron.
La reunión realizada hoy -virtual y con las partes separadas en salas distintas- duró poco más de media hora y no dejó propuestas nuevas. Ante esta falta de avances, la Secretaría de Trabajo decidió pasar a cuarto intermedio hasta el 9 de diciembre, en un intento por forzar algún acercamiento entre las posiciones.
El pliego salarial presentado por Urgara es amplio:
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Revisión retroactiva de enero a septiembre de 2025.
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Recomposición correctiva para octubre, noviembre y diciembre.
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Pago anticipado del REM trimestral.
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Anticipo paritario 2026.
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Inicio de discusión del bono anual, que el gremio afirma que el sector se negó a acordar.
Uno de los puntos más sensibles es el esquema de categorías por tonelaje, que el gremio propone eliminar. Argumentan que el sistema ya no puede controlarse porque la información de movimientos anuales fue declarada confidencial y quedó bajo la órbita de ARCA, dificultando verificar los volúmenes reales de cada planta. "Resulta imposible controlar los giros anuales", sostienen.
Rivara rechazó de plano este pedido. Según sus cálculos, eliminar el sistema implicaría un incremento salarial del 28,8%, y aplicar los indicadores propios del gremio equivaldría a otro 8% mensual adicional. "Como saben que es inviable, directamente arrancan con la medida de fuerza", afirmó.
El dirigente también defendió la actitud empresarial al remarcar que no hubo despidos "ni siquiera en zonas inundadas donde la actividad caerá el año próximo". Además, sostuvo que tanto la Federación como Coninagro recomendaron otorgar incrementos mientras continúa la negociación: 3% para octubre, 2% para noviembre y 2% para diciembre.
Urgara, en tanto, acusa al sector de "actitudes dilatorias", de no presentar propuestas para la rama acopio y de incurrir en prácticas antisindicales, como "aumentos voluntarios por fuera de convenio".
Por ahora, la situación está empantanada. Con un paro que ya afecta operaciones en un momento clave del calendario agrícola y con ambas partes endurecidas, el encuentro del martes 9 de diciembre será decisivo para saber si el conflicto empieza a destrabarse o si el sector deberá prepararse para un conflicto aún más prolongado.

