La quiebra de SanCor desata una pulseada millonaria: 10 empresas van por sus activos
Diez compañías formalizaron su interés por los activos de SanCor en un proceso que puede redefinir el mapa de la industria láctea argentina y preservar miles de empleos.
La quiebra de SanCor, declarada el pasado 22 de abril, abrió una nueva etapa para una de las cooperativas más emblemáticas de la industria láctea argentina. En las últimas horas se confirmó que diez empresas adquirieron los pliegos de bases y condiciones para participar del proceso de compra de los activos que permanecen bajo la órbita judicial. La elevada cantidad de interesados marca un fuerte respaldo del mercado al valor de las plantas, marcas e infraestructura de la firma, y representa una señal clave para acreedores, trabajadores y productores vinculados a la histórica cooperativa.
Según informaron el síndico del proceso, Ignacio Martín Pacheco Huber, y la coadministradora Lucila Prono al juez Marcelo Gelcich, a cargo del expediente en el Juzgado de Primera Instancia de Distrito N° 5 en lo Civil y Comercial, la respuesta del mercado "excede ampliamente las expectativas". Los funcionarios remarcaron que el proceso despertó el interés tanto de importantes operadores del sector lácteo como de inversores financieros y empresas de otros rubros con capacidad para desarrollar operaciones de gran escala. Para los responsables de la administración judicial, esta diversidad fortalece la competencia entre oferentes y aumenta las posibilidades de obtener un mejor valor para satisfacer los créditos de los acreedores.
Entre las compañías que formalizaron su interés aparecen nombres de peso dentro del negocio lácteo y agroindustrial argentino. La lista está integrada por Sancor Seguros, Punta del Agua, Milkaut, Adecoagro, Jewell Especialidades S.A., Finanzas y Gestión S.A., FIDULAC -representada por el empresario Gustavo Scaglione-, FAILAR S.A. (Tarantela), ELCOR (Tonadita) y Alimentos Fransfro SRL. La presencia de empresas consolidadas junto a inversores especializados refleja el atractivo que aún conservan los activos industriales, comerciales y logísticos de la cooperativa, pese a la profunda crisis financiera que derivó en su quiebra.
Desde el proceso judicial también destacaron que este nivel de participación constituye uno de los mayores registros de interesados en una licitación vinculada al sector lácteo argentino en los últimos años. Según los administradores, la concurrencia de oferentes representa una garantía de competencia genuina y transparencia, factores que podrían traducirse en mejores ofertas económicas. El objetivo final es maximizar el valor de los bienes disponibles y asegurar que el proceso se desarrolle con reglas claras, conforme a lo establecido por la Ley de Concursos y Quiebras.
Más allá del interés económico, uno de los principales desafíos pasa por garantizar la continuidad de la recepción y procesamiento de leche cruda, una actividad estratégica para cientos de productores tamberos y para toda la cadena industrial. La eventual adjudicación de plantas y activos permitirá definir el futuro de numerosas instalaciones productivas distribuidas en distintas provincias, con un fuerte impacto sobre el empleo directo e indirecto que depende de ellas.
Desde el ámbito sindical observaron con optimismo el elevado número de empresas interesadas. Tanto la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA) como la Obra Social del Personal de la Industria Lechera (OSPIL) y la Asociación Mutual del Personal de la Industria Lechera (AMPIL) consideran que una amplia participación de oferentes incrementa las posibilidades de preservar puestos de trabajo y mantener activa una parte importante de la capacidad industrial que durante décadas convirtió a SanCor en uno de los grandes referentes de la lechería nacional.

