La Sociedad Rural defendió la reforma laboral y cuestionó su suspensión judicial**
La Sociedad Rural respaldó la reforma laboral y pidió a la Justicia su vigencia. Alertó por el impacto en el empleo y la competitividad.
La Sociedad Rural Argentina se presentó este 5 de mayo de 2026 ante la Justicia para respaldar la reforma laboral impulsada por el Gobierno, luego de que su aplicación fuera suspendida en una causa iniciada por la Confederación General del Trabajo, en un movimiento que impacta directamente en el empleo, la competitividad y la previsibilidad del campo argentino.
La decisión judicial de frenar la reforma laboral generó una reacción inmediata del sector agropecuario. La SRA decidió intervenir como tercero en el expediente judicial, alineándose con la defensa del Estado Nacional sobre la constitucionalidad de la norma.
Desde la entidad explicaron que la suspensión de la ley introduce incertidumbre en un contexto donde la rentabilidad y la eficiencia productiva son claves para el desarrollo de los agronegocios. En particular, remarcaron que el sector depende de reglas claras para sostener la inversión, la tecnificación y la generación de empleo formal.
Impacto directo en el campo y la cadena de valor
La dirigencia rural fue contundente: una eventual caída de la reforma laboral podría afectar los costos productivos, la logística y la organización del trabajo rural. Esto tiene implicancias en toda la cadena de valor agropecuaria, desde la producción primaria hasta la comercialización.
"El impacto sería inmediato sobre el empleo y el funcionamiento de las actividades económicas, especialmente en el sector agropecuario", señalaron desde la entidad. En un contexto atravesado por desafíos como el cambio climático, la presión impositiva y la volatilidad de precios de los granos, la normativa laboral aparece como un factor estructural.
La ley de modernización laboral incluye cambios específicos para el trabajo en el campo. Según la SRA, su implementación permitiría mejorar la formalización laboral, reducir la litigiosidad y optimizar la competitividad del sistema productivo.
Además, destacaron que la norma no implica una pérdida de derechos, sino una actualización del marco regulatorio. "No se trata de quitar derechos, sino de generar mejores herramientas para fomentar el empleo formal y sostener la producción", afirmaron.
En este sentido, el agro argentino -motor clave de las exportaciones- necesita condiciones que acompañen la inversión en innovación, la adopción de buenas prácticas agrícolas (BPA) y la incorporación de tecnología en procesos como la siembra directa y la cosecha.
Uno de los puntos más críticos del comunicado fue el cuestionamiento a la decisión judicial. Desde la SRA sostuvieron que la suspensión de una ley aprobada por el Congreso afecta el principio de división de poderes, generando un precedente preocupante.
Para el sector, la seguridad jurídica es un pilar fundamental para el desarrollo de los agronegocios. Sin previsibilidad, se dificulta el acceso al crédito agropecuario, la planificación de campañas y la inversión en infraestructura.
El debate sobre la reforma laboral abre un escenario complejo para el campo argentino. Por un lado, la necesidad de modernizar las relaciones laborales para ganar eficiencia; por otro, las tensiones políticas y judiciales que condicionan su implementación.

