Retiros voluntarios en el INTA: avanza el plan oficial para reducir el plantel
El Consejo Directivo del INTA activó el diseño de un plan de retiros voluntarios en el marco de la reestructuración del organismo.
El jueves 29 de enero de 2026, el Consejo Directivo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) dio un nuevo paso en el proceso de reestructuración del organismo al instruir a la Dirección General de Administración (DGA) para que elabore un programa de retiros voluntarios, que podría comenzar a implementarse a partir del 1° de marzo próximo. La medida forma parte del plan de ajuste que impulsa el Gobierno y genera preocupación en el sector por el posible impacto sobre el capital técnico del instituto.
Según lo resuelto, la DGA deberá diseñar el esquema y elevarlo al Consejo Directivo para su análisis y eventual aprobación en la próxima reunión. La decisión se da en un contexto de expectativa y tensión interna, luego de las protestas registradas durante 2025 frente a la reforma estructural que se impulsa para el organismo.
Desde entidades que integran el Consejo trascendió la preocupación por la eventual pérdida de cuadros técnicos altamente calificados, formados a lo largo de años dentro del INTA. Por ese motivo, se solicitó que el mecanismo de retiros voluntarios se implemente mediante un programa específico, que permita reducir personal sin comprometer el rol técnico, territorial y estratégico del organismo.
Los números que maneja la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) dimensionan el alcance del ajuste. El INTA cuenta actualmente con 5.791 empleados, y la intención oficial sería recortar alrededor de 1.700 puestos. Entre bajas, retiros voluntarios, cesantías, renuncias y jubilaciones, ya se acumulan 878 salidas desde el inicio de la actual gestión.
Desde el gremio, la delegada de ATE Julieta Boedo advirtió sobre el escenario que se abre: "Para nosotros, el panorama del retiro voluntario es alarmante, porque una vez conocido el saldo de ese proceso tendremos que estar alertas respecto de si se avanzará con nuevas bajas, despidos u otras medidas".
El programa de reducción de personal se inscribe en una hoja de ruta más amplia que fue presentada a fines de 2025 por el presidente del INTA, Nicolás Bronzovich, junto a funcionarios de la Secretaría de Agricultura, ante la Mesa de Enlace. Ese plan, organizado en siete ejes, se extendería hasta abril de 2026 y contempla la revisión de más de 200 programas y líneas de trabajo, con el objetivo de definir continuidades, reformulaciones o cierres.
Entre los puntos más sensibles figura la reorganización de la estructura territorial. El esquema oficial propone revisar los 15 centros regionales actuales y avanzar hacia su fusión en cuatro o cinco macrorregiones administrativas, además de evaluar el funcionamiento de estaciones experimentales y agencias, para detectar superposiciones y mejorar la eficiencia operativa, aunque sin definir cierres automáticos.
El plan también incluye la intención de dar de baja a todas las cooperadoras vinculadas al INTA, aunque hasta el momento no se detallaron precisiones operativas sobre cómo se implementaría esa medida.
En paralelo, el Gobierno avanza sobre el patrimonio inmobiliario del organismo. Se identificaron siete predios que podrían ser vendidos, uno de ellos ubicado en el AMBA, que quedaría a disposición de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE). Los otros seis terrenos se encuentran en Catamarca; Chaco-Formosa; Buenos Aires Norte; Mendoza; Patagonia Norte y Santiago del Estero, y deberán ser evaluados por los Consejos Regionales. En estos casos, se anticipó un esquema que podría incluir traslados de personal, aclarando que varios de los lotes son campos anexos.
El trasfondo de esta decisión es la "desafectación" de 33.836 hectáreas que, según una auditoría oficial, se encuentran actualmente en desuso. De acuerdo con documentación oficial, incluso se habrían detectado hasta 42.000 hectáreas sin destino productivo ni experimental, consideradas aptas para ser desafectadas desde el punto de vista dominial.
El Consejo Directivo del INTA está integrado por representantes del Estado, del sector agropecuario y del ámbito académico. Además de Bronzovich como presidente y Carlos Alberto Vera como vicepresidente, participan vocales de entidades como Federación Agraria, Sociedad Rural, CREA y Coninagro, además de las Facultades de Agronomía. Aún resta la designación de los representantes de CRA y de Veterinaria, cuyas ternas ya fueron elevadas pero no definidas por el Gobierno.

