Santa Fe avanza con un sistema único para el ingreso de camiones a los puertos: cobrarían hasta 45 dólares por unidad
La provincia presentó el Circuito de Ingreso a Puertos, una propuesta que busca ordenar el tránsito pesado, centralizar tasas y garantizar obras de mantenimiento en una de las zonas logísticas más importantes del país.
El gobierno de Santa Fe dio a conocer el proyecto del Circuito de Ingreso a Puertos (CIP), una iniciativa que apunta a reorganizar el flujo de camiones hacia las terminales del Gran Rosario, epicentro de la salida del 80 % de las exportaciones agroindustriales del país. La propuesta surge ante un escenario que se vuelve crítico en épocas de cosecha, cuando pueden ingresar más de 5000 camiones por día, generando congestión, demoras y un desgaste acelerado de rutas y accesos. Solo en noviembre, impulsados por el trigo, entraron 64.289 vehículos pesados.
El diagnóstico es claro: tasas municipales superpuestas, caminos deteriorados y falta de coordinación entre jurisdicciones complican la operatoria logística de la región. Frente a esto, el gobierno santafesino avanza en un rediseño completo del sistema, que incluye cobro unificado, concesión de rutas y una franja horaria obligatoria para ordenar el ingreso.
El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, explicó que la provincia trabaja en un modelo en el que las rutas -muchas todavía bajo jurisdicción nacional- sean cedidas y concesionadas, lo que permitiría establecer un cobro obligatorio para todos los camiones que se dirijan a los puertos. El esquema contempla una tasa base de un dólar por tonelada, lo que llevaría el costo a hasta 45 dólares por camión, según el peso transportado. Enrico anticipó además que la recaudación deberá contemplar un mecanismo para que parte de los fondos llegue a los municipios, encargados de seguridad, limpieza y mantenimiento urbano.
El objetivo del CIP es ambicioso: monopolizar y ordenar el ingreso a los 32 puertos de la región, definiendo qué rutas deberán utilizar los camiones de distintas provincias y de qué manera se coordinarán los accesos. El ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, destacó que la situación actual exige un sistema planificado: "Los puertos están muy vinculados a las ciudades, lo que genera congestión ante la llegada de miles de camiones, sumado al estado de muchas rutas nacionales".
Entre los ejes centrales del proyecto se incluye un operativo de tránsito y control y la implementación de una franja horaria de 12 horas, dentro de la cual los camiones deberán ingresar a los puertos. La idea es evitar los embotellamientos recurrentes y permitir una distribución más pareja del flujo durante el día. "A través de un sistema de monitoreo, Santa Fe controlará que si un camión circula fuera de la franja habilitada, no siga adelante para evitar la congestión", explicó Puccini.
El volumen de tránsito que recibe la provincia justifica la magnitud del proyecto: casi 2 millones de camiones por año, provenientes de 13 provincias, confluyen hacia el Gran Rosario. "Estamos llevando adelante gestiones y pedidos para contemplar distintas trazas nacionales que desembocan en la zona portuaria", señaló Enrico, quien insistió en que se trata de un plan integral que combina obras, planificación y control operativo.
La presentación del CIP se realizó en el marco de una mesa de trabajo junto con la Bolsa de Comercio de Rosario, donde se discutieron desafíos y posibles soluciones vinculadas al transporte, la logística y las terminales portuarias. La iniciativa abre un debate clave: cómo modernizar la infraestructura y el ordenamiento vial en la región portuaria más relevante del país, sin frenar la dinámica comercial ni sobrecargar los costos logísticos.
Con un sistema unificado, Santa Fe busca garantizar obras permanentes, mejorar la circulación y dotar de mayor previsibilidad a uno de los corredores estratégicos del agro argentino. El desafío ahora será consensuar con municipios, Nación y las distintas cadenas productivas un esquema que logre equilibrio entre eficiencia logística, sustentabilidad vial y costos razonables para transportistas y productores.

