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Mosca de la fruta: el Senasa actualizó el programa y abre mercados

Con una nueva resolución, el organismo modernizó el PROCEM y habilitó la certificación de predios libres. Clave para exportar más fruta argentina.

AgroLatam
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Este 11 de febrero de 2026, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) publicó en el Boletín Oficial la Resolución 137/2026, que actualiza de manera integral el histórico Programa Nacional de Control y Erradicación de Moscas de los Frutos (PROCEM). La medida importa -y mucho- porque redefine las reglas sanitarias para una de las plagas más sensibles del comercio agrícola y busca mejorar la competitividad exportadora de las cadenas frutihortícolas argentinas en un contexto global cada vez más exigente en trazabilidad y estándares fitosanitarios.

Creado en 1994 por el ex IASCAV, el programa ahora pasa a llamarse Programa Nacional de Moscas de la Fruta, aunque mantiene la sigla PROCEM. El cambio de nombre es lo de menos: la resolución unifica más de 20 normas dispersas, actualiza definiciones y armoniza criterios con las Normas Internacionales para Medidas Fitosanitarias (NIMF) de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria, en el ámbito de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

Mosca de la fruta: el Senasa actualizó el programa y abre mercados

El objetivo oficial es claro: proteger el patrimonio frutihortícola nacional, reducir la complejidad administrativa y facilitar el acceso a mercados externos que exigen protocolos sanitarios cada vez más estrictos.

Uno de los cambios más relevantes es la creación de las categorías Lugares de Producción Libres (LPL) y Sitios de Producción Libres (SPL). Esto permitirá que establecimientos o áreas específicas puedan certificarse como libres de mosca de la fruta, siempre que cumplan requisitos técnicos de vigilancia y manejo integrado.

En la práctica, esto abre una ventana estratégica: un productor que logre la certificación podrá negociar mejor condiciones comerciales y acceder a destinos con barreras sanitarias altas, sin depender exclusivamente del estatus regional.

La norma también revisa las condiciones de las áreas libres, de baja prevalencia, de diagnóstico o en suspensión, ajustándolas a la situación sanitaria actual del país.

Mosca de la fruta: el Senasa actualizó el programa y abre mercados

El nuevo programa no solo apunta a las especies presentes, como Ceratitis capitata (Mosca del Mediterráneo) y Anastrepha fraterculus (Mosca Sudamericana), sino también a aquellas ausentes pero de riesgo potencial. Incluso contempla a Drosophila suzukii, la llamada "mosca de alas manchadas", por su impacto económico.

Además, se actualiza la nómina de hospedantes, es decir, el listado de frutas y productos vegetales que pueden transportar la plaga y que estarán sujetos a control y fiscalización.

El eje está puesto en la vigilancia activa con trampas, el manejo integrado (químico, biológico y mecánico) y el refuerzo del control cuarentenario. Todo con una gestión basada en registros electrónicos, para mejorar la trazabilidad y agilizar decisiones sanitarias.

En paralelo, el Senasa publicó la Resolución 136/2026, que establece el marco normativo para el empaque de frutas a campo. Se trata del proceso de recolección, acondicionamiento, empaque e identificación en el propio predio.

En esta primera etapa, la medida se aplicará exclusivamente a la uva, con implementación gradual y posibilidad de ampliación a otras frutas. El foco está puesto en inocuidad, calidad y trazabilidad, tres variables decisivas en los flujos comerciales internacionales.

En un escenario donde América Latina compite por abastecer a China, Estados Unidos y la Unión Europea, la sanidad es moneda dura. Mientras Brasil avanza con fuerte inversión en trazabilidad y Uruguay consolida nichos premium, la Argentina necesita reglas claras y previsibilidad para sostener su lugar.

Mosca de la fruta: el Senasa actualizó el programa y abre mercados

La actualización del PROCEM va en esa línea: menos burocracia, más alineamiento internacional y mayor previsibilidad sanitaria. Pero el desafío sigue siendo integral. Sin logística eficiente, tipo de cambio competitivo y menor presión tributaria -incluidas retenciones que afectan economías regionales-, la mejora sanitaria no alcanza por sí sola.

Aun así, en términos fitosanitarios, el mensaje es contundente: la Argentina busca jugar en primera división. Y en el comercio agrícola global, eso empieza por tener la casa en orden.

ANEXO 1 COMPLETO

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