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El Gobierno eliminó reglas ganaderas vigentes desde 1968 y avanza con la desburocratización del Senasa

Con una resolución publicada este jueves, el Senasa derogó normas históricas y abrió una etapa de modernización clave para la ganadería argentina.

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El Gobierno nacional modificó el reglamento sanitario que regula a la ganadería argentina, derogando normas que estaban vigentes desde 1968. La medida se formalizó el 23 de enero de 2026 con la publicación de la Resolución 62/2026 en el Boletín Oficial y fue impulsada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), en el marco de un proceso de desburocratización y actualización normativa que busca reducir cargas administrativas y adaptar la regulación a la realidad productiva actual. El cambio es relevante porque impacta de lleno en la operatoria diaria del sector ganadero y abre el debate sobre un nuevo enfoque regulatorio, más ágil y segmentado.

La resolución, firmada por la presidenta del organismo, María Beatriz Giraudo Gaviglio, elimina dos capítulos completos del Decreto N° 4238/68, que durante décadas rigió la inspección de productos, subproductos y derivados de origen animal. Según explicó el Senasa en los considerandos, el objetivo es modernizar la regulación sanitaria y dejar atrás disposiciones que habían quedado desfasadas frente al avance tecnológico y los cambios en la estructura productiva.

Uno de los capítulos derogados es el referido al "asesoramiento", que obligaba al organismo a imprimir y distribuir material gráfico -folletos y opúsculos- para difundir las normas. Desde el Senasa señalaron que esa exigencia perdió sentido frente a la inmediatez y el alcance de las plataformas digitales, que hoy permiten comunicar regulaciones de manera más eficiente y con menor costo para el Estado.

Sin embargo, el punto que más atención generó en el sector productivo es la eliminación del capítulo dedicado a los productos provenientes de la agricultura familiar. El organismo reconoció que no resulta adecuado que pequeños productores estén alcanzados por el mismo marco normativo que regula a la gran industria cárnica, dadas las diferencias en escala, volúmenes y dinámicas productivas. Con esta decisión, el Senasa busca "limpiar" el reglamento general y avanzar hacia marcos regulatorios específicos, más acordes a cada tipo de producción.

Tras conocerse la medida, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, respaldó públicamente la resolución y destacó que la ganadería argentina seguía operando bajo reglas con décadas de antigüedad y escasas actualizaciones. En un mensaje difundido en la red social X, sostuvo que el proceso recién comienza y que el objetivo es alivianar de manera integral la normativa, eliminando restricciones innecesarias y adecuándola a los tiempos actuales.

El Gobierno eliminó reglas ganaderas vigentes desde 1968 y avanza con la desburocratización del Senasa

Sturzenegger remarcó además que estas modificaciones se inscriben en la visión del presidente Javier Milei, orientada a ampliar la libertad económica y reducir el peso del Estado sobre la actividad productiva. "Es un pequeño paso más para nuestra ganadería", afirmó, al agradecer al equipo técnico que trabajó en la desregulación.

En un contexto regional cada vez más competitivo, donde países vecinos avanzan con reglas claras y esquemas regulatorios más flexibles, la decisión del Senasa es leída por el agro como una señal política. El desafío hacia adelante será cómo se reconfigura el marco sanitario, especialmente para la agricultura familiar, sin perder estándares de calidad, trazabilidad ni acceso a los mercados internacionales.

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