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Soja frenada: un millón de hectáreas sin poder sembrarse en la región núcleo por las lluvias

Las precipitaciones continuas mantienen lotes anegados, caminos intransitables y una ventana de siembra que se cierra. La demora nacional ya es del 11%.

Las lluvias encadenadas de las últimas semanas volvieron a poner en jaque a la campaña gruesa. Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), la siembra de soja solo cubre el 24,6% de las 17,6 millones de hectáreas previstas y muestra una demora interanual del 11%, además de quedar 3,3 puntos por debajo del promedio de las últimas cinco campañas. En varias zonas, simplemente no se pudo empezar.

La jefa de Estimaciones Agrícolas de la entidad, Cecilia Conde, explicó que los excesos hídricos en el centro-norte y oeste bonaerense impiden el ingreso de maquinaria: "En varias zonas, la falta de piso sigue frenando el inicio de las labores".

La postal coincide con lo que alertó Carbap sobre la cuenca del Río Salado, que atraviesa una de las crisis hídricas más severas de la última década. Sobre un área de 17 millones de hectáreas, 5,8 millones quedaron fuera de producción:

  • 2 millones bajo agua

  • 3,8 millones sin poder trabajarse por falta de piso y caminos intransitables

Las pérdidas estimadas superan los US$2000 millones, y la entidad volvió a reclamar obras estructurales demoradas desde hace años.

Soja frenada: un millón de hectáreas sin poder sembrarse en la región núcleo por las lluvias

En la región agrícola núcleo -sur de Santa Fe, norte de Buenos Aires y sudeste de Córdoba- la situación es aún más preocupante. El jefe de Estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), Cristian Russo, advirtió que la siembra de soja de primera "ya está muy atrasada" y que la ventana óptima -que se extiende hasta el 20 de noviembre- "se está cerrando" con un millón de hectáreas aún por implantar.

El nuevo informe de la BCR lo confirma: la soja de primera avanzó al 70%, un retraso de 25 puntos respecto del año pasado y 18 puntos por debajo del promedio histórico.

El problema es que las lluvias no dan tregua. "Cada tres o cuatro días llueve. Se necesitan siete días seguidos para que el lote emerja y en el medio te vuelve a agarrar el agua", explicó Russo. Ese ritmo provoca el temido planchado de suelos, que deja dudas sobre la correcta emergencia en los lotes ya sembrados.

En San Pedro, la siembra no supera el 15%.