Trigo argentino: histórico primer embarque rumbo a China y un nuevo mapa para las exportaciones
Por primera vez, la Argentina enviará trigo al gigante asiático, con 107.000 toneladas que partirán desde Timbúes y Bahía Blanca. Un hito comercial en un año de cosecha récord y precios competitivos.
En un movimiento que marca un antes y un después en el comercio agroindustrial, la Argentina enviará por primera vez trigo a China, uno de los mercados más grandes y estratégicos del planeta. Serán 107.000 toneladas embarcadas entre diciembre y enero desde los puertos de Timbúes, en el Gran Rosario, y Bahía Blanca, en operaciones encabezadas por Cofco y, según registros del programa portuario, también por Cargill.
De acuerdo con la información relevada, Cofco despachará 65.000 toneladas desde Timbúes, mientras que otros dos buques -el Obsession, con 20.000 toneladas y el Anastasia K, con 22.000 toneladas- figuran cargados por Cargill para salir el 12 y el 23 del corriente. Aunque desde la compañía dijeron no tener confirmado ese dato, los registros de Nabsa los incluyen en el cronograma.
La habilitación para vender trigo a China llegó el año pasado, cuando el GACC incorporó a empresas argentinas en su sistema de establecimientos autorizados para exportar productos vegetales. Desde entonces, el sector esperaba el primer movimiento concreto. Y llegó en un contexto ideal: una cosecha histórica de 25,5 millones de toneladas, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, con rendimientos extraordinarios y clima perfecto durante toda la campaña.
Con semejante volumen, la Argentina proyecta 17,5 millones de toneladas exportables, de las cuales cerca de 6 millones irán a Brasil, su socio tradicional, y el resto se repartirá entre destinos de Asia, África y Latinoamérica. Ahora, el ingreso de China abre una puerta que puede modificar el tablero.
El país asiático, aunque es el mayor productor mundial de trigo, necesita complementar su oferta interna y compra en promedio entre 6 y 10 millones de toneladas por campaña, con picos cercanos a las 13 millones en los últimos años. Sus principales proveedores son Australia, Canadá, Francia y Estados Unidos, pero la entrada del trigo argentino -con precios FOB de US$209 por tonelada, considerados muy competitivos- lo posiciona como un origen atractivo en un mercado global cada vez más ajustado.
Para Eugenio Irazuegui, analista de Zeni, el cereal argentino "está competitivo a los valores FOB del momento a pesar de la abundante oferta del hemisferio norte y Australia". Con esta cosecha excepcional, sostiene, "aumenta el volumen destinado al mercado de exportación y se incrementa el número de destinos".
La postal del momento se completa con un movimiento intenso en el Gran Rosario, donde se registra un aluvión de camiones con trigo rumbo a las terminales del Up-River. La campaña avanza a toda velocidad y los embarques se alinean a un ritmo que no se veía desde hace años.
Con este primer envío a China, la Argentina no solo gana un nuevo comprador premium, sino que abre la puerta a futuros volúmenes que podrían consolidar su presencia en un mercado clave. En un mundo que demanda más alimentos y diversifica proveedores, el trigo argentino suma presencia y vuelve a jugar fuerte en el mapa global.

