El Niño amenaza cultivos clave en Perú y pone bajo presión la oferta de alimentos hasta agosto
El Senamhi advirtió que las altas temperaturas y la falta de lluvias podrían afectar cultivos estratégicos para el consumo interno y las cadenas agropecuarias durante los próximos meses.
El avance de El Niño mantiene en alerta al sector agropecuario peruano. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) advirtió que las elevadas temperaturas y las condiciones climáticas anómalas podrían afectar durante los próximos meses a varios cultivos de alta importancia para el abastecimiento interno, una situación que podría extenderse hasta agosto y generar consecuencias sobre la producción, los precios y la disponibilidad de alimentos.
La preocupación no se limita únicamente a la agricultura. Las autoridades también observan riesgos para la actividad ganadera, especialmente en zonas donde la combinación de calor extremo, menor disponibilidad de agua y estrés térmico puede afectar el desempeño productivo de los animales.
El escenario se presenta en un momento particularmente sensible para el agro peruano. Durante marzo, el sector registró una leve contracción en los volúmenes de producción debido a una menor superficie sembrada y a eventos climáticos adversos que afectaron diversos sistemas productivos.
Temperaturas elevadas y menor humedad amenazan el rendimiento agrícola
Los especialistas señalan que la persistencia de temperaturas superiores a los valores normales puede acelerar la pérdida de humedad en los suelos y aumentar las necesidades hídricas de los cultivos.
Cuando estas condiciones se prolongan durante varias semanas, las plantas enfrentan mayores dificultades para completar adecuadamente sus ciclos de desarrollo, lo que puede traducirse en menores rendimientos y una reducción de la calidad de las cosechas.
Entre los productos bajo observación se encuentran cultivos de amplia presencia en la dieta de los peruanos y de gran relevancia económica para miles de productores familiares.
El impacto potencial varía según la región y el estado fenológico de cada cultivo. Las plantaciones que atraviesan etapas críticas de crecimiento, floración o formación de frutos suelen ser las más vulnerables frente a períodos prolongados de estrés climático.
Los agricultores también enfrentan mayores costos para mantener la productividad, debido a la necesidad de reforzar el riego, monitorear plagas y realizar manejos agronómicos adicionales para reducir los efectos de las altas temperaturas.
El agro se prepara para un escenario climático desafiante
La alerta climática coincide con un contexto de creciente preocupación por la frecuencia e intensidad de eventos meteorológicos extremos en América Latina.
En Perú, la agricultura continúa siendo una actividad altamente dependiente de las condiciones climáticas, especialmente en zonas donde el acceso al agua y la infraestructura de riego siguen siendo limitados.
Los expertos consideran que las próximas semanas serán determinantes para evaluar el verdadero impacto de El Niño sobre la campaña agrícola. Si las condiciones cálidas persisten durante gran parte del invierno austral, algunos cultivos podrían experimentar pérdidas de rendimiento que terminen repercutiendo en la oferta de alimentos y en los precios al consumidor.
La situación también es seguida de cerca por los mercados agropecuarios, ya que Perú es un importante productor de frutas, café, cacao y otros cultivos que participan activamente en el comercio regional e internacional.
Mientras tanto, el Senamhi mantiene el monitoreo permanente de las condiciones atmosféricas y recomienda a productores y autoridades adoptar medidas preventivas para reducir los riesgos sobre la producción agrícola y ganadera.
El comportamiento de El Niño durante las próximas semanas será clave para determinar si la actual alerta climática se convierte en un problema puntual o en un desafío de mayor alcance para uno de los sectores más importantes de la economía peruana.

