Agricultura

El Niño amenaza al agro peruano: la sequía podría alcanzar millones de hectáreas

El riesgo ya no se limita a lluvias e inundaciones: la falta de agua podría comprometer cultivos, pasturas y la campaña agrícola 2026/27 en Perú

Ana Sofía Pineda
Redactora especializada en agricultura en América Latina. Cubre actualidad agropecuaria, política rural, innovación y comercio agroalimentario, con foco en el impacto regional de las decisiones productivas y regulatorias.

Perú enfrenta una nueva amenaza para su producción agropecuaria durante la campaña 2026/27: la combinación del Niño Costero, presente desde marzo, y el desarrollo de El Niño Global podría generar no solo lluvias intensas e inundaciones, sino también períodos de sequía capaces de afectar amplias superficies agrícolas hasta marzo de 2027. El escenario preocupa por su potencial impacto sobre cultivos permanentes, rendimientos, disponibilidad de agua y actividad pecuaria.

La advertencia modifica parte de la atención que suele concentrarse sobre El Niño en Perú. Las precipitaciones extraordinarias, los huaicos y las inundaciones continúan entre los principales peligros, especialmente en determinadas zonas costeras, pero la distribución irregular de las lluvias puede producir el efecto contrario en otras regiones: menos agua disponible y estrés hídrico durante momentos decisivos del ciclo productivo.

Esta combinación resulta especialmente delicada porque la agricultura peruana depende de condiciones climáticas muy diferentes entre costa, sierra y selva. Un mismo fenómeno puede generar excesos de humedad en determinados territorios y déficit hídrico en otros, ampliando la cantidad de productores expuestos y haciendo más compleja la planificación de la próxima campaña.

El impacto tampoco quedaría restringido a los cultivos transitorios. Los cultivos permanentes ya enfrentan condiciones adversas asociadas a las anomalías climáticas, mientras que una prolongación de la falta de precipitaciones podría afectar floración, formación de frutos y productividad. El riesgo adquiere dimensión económica por el peso de la agricultura en las economías regionales y por la importancia que varias producciones peruanas tienen en los mercados internacionales.

Del exceso de agua a la sequía: el doble riesgo que enfrenta el campo peruano

El comportamiento de El Niño no supone que todo el territorio reciba más precipitaciones. Mientras algunas áreas pueden quedar expuestas a lluvias extraordinarias, otras pueden atravesar déficits de precipitaciones y menor disponibilidad de agua, una situación que puede extender sus consecuencias mucho después de los episodios climáticos más visibles.

Para los agricultores, la diferencia es determinante. Una campaña con lluvias por debajo de las necesidades de los cultivos puede reducir rendimientos, modificar calendarios de siembra y elevar los costos vinculados al riego. En explotaciones con menor infraestructura hídrica, además, las posibilidades de adaptación son considerablemente más limitadas.

El escenario resulta especialmente sensible ante una campaña 2026/27 que deberá desarrollarse bajo una elevada incertidumbre climática. La disponibilidad de agua durante los próximos meses será uno de los factores que determinará cuánto del potencial productivo podrá conservar Perú, principalmente en regiones donde la agricultura depende de las precipitaciones o de sistemas de almacenamiento y distribución sujetos a la recarga hídrica.

La ganadería también queda dentro del área de riesgo. Una sequía persistente puede reducir la disponibilidad de pasturas y agua para los animales, obligando a los productores a recurrir a alimentación suplementaria y aumentando los costos. Para la pequeña producción agropecuaria, esos gastos adicionales pueden representar una presión considerable sobre los ingresos familiares.

El problema puede trasladarse, además, desde el campo hacia el resto de la cadena. Menores cosechas o problemas de calidad afectan el abastecimiento, los precios y la disponibilidad de productos, mientras las producciones orientadas a la exportación deben cumplir volúmenes, calibres y estándares comerciales previamente acordados.

Hasta marzo de 2027: una campaña que dependerá del comportamiento del clima

La duración del riesgo es otro elemento que mantiene en alerta al sector. Las condiciones climáticas extremas podrían acompañar buena parte de la campaña agrícola y extenderse hasta marzo de 2027, por lo que productores y autoridades deberán observar no solamente la intensidad de El Niño, sino también cómo se distribuyen geográficamente las precipitaciones.

El impacto final será diferente según cada región, cultivo y disponibilidad de infraestructura hídrica. Las áreas con sistemas de riego, reservorios y acceso estable al agua cuentan con mayores herramientas para enfrentar períodos secos, mientras que las explotaciones dependientes de las lluvias quedan mucho más expuestas ante una alteración prolongada del régimen de precipitaciones.

También habrá que seguir de cerca los cultivos permanentes. A diferencia de una producción anual, donde eventualmente puede modificarse una fecha de siembra, una plantación instalada continúa necesitando agua durante etapas específicas de su desarrollo. Un período seco coincidente con floración o formación de frutos puede repercutir directamente sobre la cosecha posterior.

Para Perú, que durante los últimos años fortaleció su posición como proveedor internacional de productos agrícolas, el desafío excede la cantidad de hectáreas eventualmente afectadas. La regularidad de la producción es clave para sostener exportaciones, contratos comerciales y presencia en mercados que demandan abastecimiento durante ventanas determinadas.

El Niño vuelve así a colocar al clima entre las principales variables de la agricultura peruana para los próximos meses. Esta vez, la atención no estará puesta únicamente en dónde puede llover demasiado. También será decisivo identificar dónde puede faltar agua y durante cuánto tiempo, porque esa diferencia determinará qué regiones y producciones llegarán más expuestas a la campaña 2026/27.

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