Las paltas peruanas enfrentan un giro inesperado: qué puede pasar con los precios mundiales
Perú podría cerrar antes de lo previsto su campaña de exportación de palta Hass por efectos climáticos. El mercado sigue de cerca el impacto sobre la oferta global y los precios.
Perú, el segundo mayor exportador mundial de palta después de México, enfrenta una campaña 2026 marcada por la incertidumbre climática. Aunque las exportaciones continúan creciendo, las proyecciones del sector fueron recortadas en varias oportunidades y ahora los productores observan con preocupación cómo las altas temperaturas y los riesgos agroclimáticos podrían afectar tanto los volúmenes disponibles como la calidad de la fruta. El escenario es relevante porque Perú abastece una parte importante de los mercados de Europa y Estados Unidos, por lo que cualquier cambio en su oferta tiene impacto directo sobre los precios internacionales.
Durante 2025, el país alcanzó un récord histórico al exportar 723.000 toneladas de palta Hass, variedad que representa el 96% de sus envíos. Sin embargo, la campaña actual comenzó a mostrar señales de desaceleración. Según datos de la Asociación de Productores y Exportadores de Palta Hass del Perú (ProHass), entre enero y la primera mitad de mayo se exportaron 252.050 toneladas, un crecimiento de 7,9% respecto al mismo período del año anterior.
A pesar de ese avance, las perspectivas para el cierre de la campaña se volvieron más conservadoras. Inicialmente, el sector esperaba un aumento de 7% en las exportaciones, luego redujo esa previsión a 6% y ahora estima que el crecimiento podría limitarse a apenas 3%, equivalente a unas 746.650 toneladas. Incluso existe la posibilidad de que la producción termine sin crecimiento debido a las condiciones climáticas.
Temperaturas récord alteran la producción y adelantan la cosecha
Uno de los principales factores detrás de esta revisión es el comportamiento inusual de las temperaturas en la costa peruana. Según José Antonio Castro, presidente de ProHass, las mínimas se encuentran entre 3°C y 5°C por encima de los registros históricos observados durante los últimos 45 años.
Esta situación está modificando el desarrollo normal de los huertos. En varias zonas productoras del norte peruano se detectó una mayor presencia de frutas de menor tamaño, una condición que podría afectar la rentabilidad de las exportaciones debido a las exigencias de los mercados internacionales.
Además, los productores comenzaron a observar señales de maduración más rápida de la fruta, lo que está impulsando decisiones para adelantar la cosecha. De mantenerse esta tendencia, la campaña peruana podría finalizar entre tres y cuatro semanas antes de lo habitual.
Mientras en años normales Perú mantiene una oferta relevante de palta hasta mediados de septiembre, en esta temporada los envíos podrían disminuir significativamente desde mediados de agosto.
El mercado sigue de cerca el impacto sobre los precios
La posibilidad de una cosecha más corta genera expectativas contrapuestas en el mercado internacional. Por un lado, una menor disponibilidad de fruta podría contribuir a sostener o mejorar los precios. Por otro, existe el riesgo de que los exportadores aceleren simultáneamente sus despachos para evitar pérdidas de calidad, provocando una saturación temporal de la oferta.
Precisamente este último escenario preocupa a ProHass. La entidad trabaja para coordinar los embarques y evitar que grandes volúmenes lleguen al mismo tiempo a los principales mercados consumidores.
"Si todos aceleran las cosechas y llenan los mercados de fruta al mismo tiempo, terminaremos provocando una caída de precios que perjudicará a toda la industria", advirtió Castro.
Actualmente, las cotizaciones de la palta peruana en Países Bajos, España y Estados Unidos oscilan entre US$2,01 y US$2,15 por kilogramo, por debajo del promedio mundial, que ronda los US$2,65 por kilo.
La preocupación tiene antecedentes recientes. Durante el primer semestre de 2025, un aumento de 35% en los envíos peruanos generó una fuerte acumulación de fruta en Europa y provocó una caída de 33% en los precios durante agosto, cuando las cotizaciones descendieron hasta US$1,71 por kilogramo.
Senamhi advierte riesgos para la calidad de la fruta
A la incertidumbre comercial se suma una nueva alerta climática. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) publicó pronósticos agroclimáticos para el período junio-agosto que identifican riesgos medios y altos para diversas zonas productoras.
En la costa central y sur, la persistencia de condiciones húmedas podría favorecer la aparición de enfermedades en los cultivos. Mientras tanto, en áreas de la sierra central como Ayacucho se prevén condiciones más secas y temperaturas superiores a lo normal, elevando el riesgo de estrés térmico.
Los especialistas advierten que estas condiciones pueden afectar procesos clave como la floración, el cuajado y el desarrollo de los frutos, comprometiendo la productividad futura de los huertos.
En regiones como Huánuco, donde las variedades Hass y Fuerte se encuentran en etapas de fructificación y maduración, también existe preocupación por posibles episodios de estrés hídrico que podrían reducir la calidad comercial de la fruta.
El agroclimatólogo Ulises Osorio agregó que la presencia del fenómeno de El Niño está generando alteraciones adicionales sobre el cultivo. Según explicó, las temperaturas superiores a lo normal pueden afectar tanto la floración como el crecimiento del fruto, reduciendo los rendimientos y retrasando la cosecha hasta dos semanas.
Los productores peruanos enfrentan una campaña en la que el clima tendrá un papel decisivo. Lo que ocurra durante las próximas semanas no solo definirá el volumen final de exportaciones, sino también la evolución de los precios internacionales de una de las frutas más demandadas del comercio global.

