El kión peruano conquista el mundo y fortalece la economía de la selva central
El crecimiento de las exportaciones de jengibre llevó al producto peruano a 53 mercados internacionales y lo convirtió en uno de los motores de ingresos para miles de familias productora
El jengibre peruano, conocido localmente como kión, continúa ampliando su presencia en el comercio internacional y ya llega a 53 mercados alrededor del mundo, consolidando a Perú como uno de los principales abastecedores globales de este cultivo. El crecimiento de las exportaciones ha sido impulsado por mejoras en sanidad vegetal, certificación fitosanitaria y sistemas de trazabilidad, factores que hoy resultan determinantes para acceder a los mercados más exigentes.
La expansión del sector tiene un impacto directo sobre la economía de miles de familias de la selva central, especialmente en la región de Junín, donde se concentra buena parte de la producción nacional destinada a la exportación.
Un cultivo que gana peso dentro de las agroexportaciones peruanas
De acuerdo con cifras oficiales del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa), los envíos certificados de jengibre registraron un fuerte crecimiento durante los últimos años, pasando de poco más de 16.700 toneladas a superar las 44.000 toneladas exportadas.
Este desempeño permitió que el kión se ubicara entre los principales productos vegetales exportados por Perú, fortaleciendo su papel dentro de la canasta agroexportadora nacional.
Los principales destinos incluyen Estados Unidos, Países Bajos, Canadá, España, Alemania, Reino Unido y Chile, mercados que mantienen una demanda sostenida por productos frescos y con garantías sanitarias.
Los resultados fueron destacados durante la III Convención Internacional de Jengibre realizada en Pichanaqui, donde representantes del sector analizaron los desafíos para sostener el crecimiento de la actividad y ampliar la presencia en nuevos destinos.
La sanidad y la trazabilidad sostienen la expansión internacional
Las autoridades peruanas remarcan que el crecimiento de las exportaciones debe estar acompañado por un fortalecimiento permanente de los controles sanitarios y de los sistemas de seguimiento de la producción.
Por ese motivo, Senasa ha reforzado la certificación fitosanitaria, la supervisión de plantas empacadoras y los mecanismos de trazabilidad que permiten verificar el origen y manejo del producto durante toda la cadena de comercialización.
El objetivo es garantizar el cumplimiento de las exigencias establecidas por los países compradores y preservar la reputación que el jengibre peruano ha construido en los mercados internacionales.
Las autoridades y representantes de la industria coinciden en que abrir mercados es solo una parte del desafío. Mantenerlos requiere un trabajo constante entre productores, exportadores, empacadoras y organismos públicos para cumplir con estándares cada vez más rigurosos en materia de inocuidad y calidad.
Con una demanda internacional que continúa creciendo y consumidores cada vez más interesados en alimentos naturales y funcionales, el kión peruano se posiciona como uno de los cultivos con mayores perspectivas dentro de las agroexportaciones del país. El desafío ahora será sostener ese crecimiento sin descuidar los requisitos sanitarios que han permitido consolidar su presencia en más de medio centenar de mercados alrededor del mundo.

