Perú lanza un plan nacional para anticiparse a El Niño y proteger al campo de nuevas pérdidas
El Gobierno anunció un plan de contingencia con obras preventivas, asistencia a productores e inversiones en infraestructura para reducir el impacto del Fenómeno El Niño.
Perú pondrá en marcha un plan nacional de contingencia frente al Fenómeno El Niño con el objetivo de proteger la producción agropecuaria, la infraestructura y a las poblaciones más vulnerables antes de la llegada de nuevos eventos climáticos extremos. La iniciativa contempla recursos extraordinarios para ejecutar obras preventivas, fortalecer la respuesta logística y brindar asistencia a los agricultores afectados, en un intento por reemplazar las acciones de emergencia por una estrategia de anticipación.
Durante su mensaje por el aniversario patrio, la presidenta Keiko Fujimori sostuvo que el cambio climático y la recurrencia del Fenómeno El Niño representan una amenaza inmediata para el país, especialmente para las regiones agrícolas del norte, centro y sur, donde cada año las lluvias intensas provocan pérdidas de cultivos, daños en caminos rurales y el aislamiento de numerosas comunidades.
Entre las primeras medidas anunciadas figura la descolmatación masiva de ríos, la construcción de defensas ribereñas con criterios técnicos, la protección de cuencas y el despliegue de maquinaria pesada en los puntos considerados de mayor riesgo para reducir las consecuencias de posibles inundaciones y desbordes.
Asistencia a productores e inversiones para fortalecer la infraestructura
El plan también prevé la implementación de un sistema logístico que permita garantizar el abastecimiento de alimentos, agua potable y medicamentos en las zonas que puedan quedar aisladas durante los eventos climáticos.
Para el sector agropecuario, el Gobierno confirmó que los agricultores afectados recibirán apoyo financiero y asistencia técnica, buscando acelerar la recuperación productiva y reducir el impacto económico sobre las explotaciones rurales.
La estrategia se complementará con un programa de inversiones en infraestructura considerado clave para mejorar la resiliencia del país frente a fenómenos climáticos. Entre las obras previstas figuran presas, diques, canales de riego, estaciones de bombeo, pozos y otras estructuras hidráulicas destinadas a mejorar el manejo del agua tanto en períodos de lluvias intensas como de escasez.
Las obras buscan reducir riesgos y mejorar la competitividad del agro
El Ejecutivo también anunció que acelerará proyectos de infraestructura vial y de transporte para fortalecer la conectividad y disminuir los costos logísticos de la producción nacional.
Dentro del plan se incluyen la culminación de la Nueva Carretera Central, nuevas rutas estratégicas, programas de rehabilitación de caminos rurales y la ampliación de la red ferroviaria, iniciativas que buscan facilitar el traslado de personas, insumos y mercancías, incluso durante situaciones de emergencia climática.
Para el sector agropecuario, la combinación de obras hidráulicas, infraestructura vial y asistencia directa a los productores apunta a reducir la vulnerabilidad frente a uno de los fenómenos climáticos con mayor impacto económico sobre la agricultura peruana.
El anuncio refleja un cambio de enfoque en la gestión del riesgo, con mayor énfasis en la prevención que en la respuesta posterior a los desastres. Si las medidas logran ejecutarse en los plazos previstos, el país podría disminuir las pérdidas que cada episodio de El Niño provoca sobre la producción agrícola, la infraestructura rural y el abastecimiento de alimentos, un desafío que seguirá condicionando la competitividad del agro peruano en los próximos años.

