Perú prepara un giro para el agro: producir fertilizantes con su propio gas
El Gobierno habilitó una zona de Piura para instalar un complejo petroquímico que transformaría gas natural en fertilizantes destinados al agro peruano.
El Ministerio de Energía y Minas de Perú (Minem) declaró a la provincia de Paita, en la región Piura, como Zona Geográfica Determinada para la instalación de un Complejo Petroquímico de Desarrollo Descentralizado. La decisión, oficializada en julio de 2026, habilita el avance de un proyecto que podría producir fertilizantes con gas natural peruano, reducir las compras externas y modificar la estructura de costos del sector agrícola.
La medida fue aprobada mediante la Resolución Ministerial N.° 278-2026-MINEM/DM. El documento establece que Paita dispone de condiciones técnicas, energéticas, logísticas y territoriales adecuadas para recibir una inversión industrial de estas características.
La declaración no significa que la planta ya esté construida ni que haya comenzado a fabricar fertilizantes. Representa el reconocimiento oficial de la localización donde podrá desarrollarse el complejo y permite avanzar con las siguientes etapas técnicas, ambientales, financieras y administrativas.
El gobernador regional de Piura, Luis Neyra León, afirmó que la iniciativa permitiría otorgar valor agregado al gas natural extraído en el norte peruano. En lugar de comercializar únicamente el recurso energético, la propuesta contempla utilizarlo como materia prima de una cadena industrial vinculada directamente con la agricultura.
Urea peruana para reducir una dependencia costosa
El futuro complejo podría producir urea, nitrato de amonio y sulfato de amonio, tres fertilizantes utilizados para aportar nitrógeno a los cultivos. Perú depende actualmente de proveedores internacionales para cubrir gran parte de su demanda, una situación que expone a los agricultores a variaciones de precios, problemas logísticos y restricciones comerciales.
La guerra entre Rusia y Ucrania mostró los efectos de esa dependencia. El conflicto alteró la oferta mundial, encareció los fertilizantes y dificultó el acceso a insumos en numerosos países importadores. En Perú, el aumento llegó a los costos de producción de miles de agricultores y afectó especialmente a quienes trabajan con márgenes financieros reducidos.
Fabricar fertilizantes dentro del país permitiría aprovechar el gas disponible, disminuir la exposición a interrupciones externas y contar con un suministro más previsible. Sin embargo, el precio final dependerá de la inversión, la escala productiva, los costos energéticos y las condiciones de comercialización que adopte el proyecto.
El Gobierno Regional de Piura solicitó al Minem y a la empresa promotora que la futura operación incluya mecanismos para facilitar el acceso de los productores peruanos. La intención es que la inversión industrial no se limite a abastecer el mercado, sino que pueda ofrecer condiciones comerciales competitivas para el campo.
La disponibilidad de fertilizantes nacionales podría beneficiar a cultivos intensivos en nutrientes y reducir parte de la incertidumbre que enfrentan los productores antes de cada campaña. También aportaría una referencia local de precios frente a las cotizaciones internacionales y los costos de importación.
Paita reúne gas, puerto y capacidad logística
La elección de Paita responde a su cercanía con la producción de gas natural del norte, su infraestructura portuaria y su conexión con corredores comerciales. Estas características facilitarían el ingreso de equipos, la construcción de la planta y la posterior distribución de los productos hacia distintas regiones agrícolas.
Neyra destacó que la propuesta es promovida por la propia empresa productora del gas natural. Esa participación podría simplificar el acceso a la materia prima y brindar mayor continuidad al abastecimiento, uno de los factores centrales para la operación de una planta petroquímica.
Aun así, el proyecto deberá completar estudios, permisos y definiciones económicas antes de llegar a la fase de construcción. También será necesario conocer la capacidad prevista, el monto de inversión, los plazos de ejecución y el volumen de gas comprometido, datos que determinarán su alcance real.
Además de fabricar fertilizantes, el complejo podría atraer proveedores industriales, servicios logísticos y empresas vinculadas a la energía. La etapa de construcción demandaría mano de obra y equipamiento, mientras la operación requeriría personal técnico y servicios especializados.
La resolución abre una posibilidad industrial para Piura, pero su impacto sobre el agro dependerá de que la planta se concrete y pueda ofrecer fertilizantes en condiciones accesibles. El próximo paso será convertir la habilitación territorial en un proyecto con financiamiento, calendario de obras y compromisos verificables de producción.

