Las lluvias cambian el panorama en Sinaloa y aceleran la siembra de sorgo tras años de sequía
Las primeras lluvias mejoraron la humedad del suelo, impulsaron la siembra de sorgo y permitieron activar un plan de apoyo para productores ganaderos en Sinaloa.
Las lluvias registradas al comienzo de la temporada modificaron el escenario productivo en el sur de Sinaloa y permitieron adelantar la preparación de los lotes para la siembra de sorgo, uno de los cultivos estratégicos para la alimentación del ganado. La recuperación de la humedad en los suelos llega después de varios ciclos marcados por la escasez de agua y representa una oportunidad para que miles de productores puedan iniciar la campaña en mejores condiciones, con perspectivas de reducir los efectos acumulados de la sequía sobre la actividad agropecuaria.
El cambio en las condiciones climáticas también favoreció el rebrote de los pastizales naturales, un factor considerado clave para la ganadería de la región. Productores locales señalaron que las precipitaciones llegaron en un momento oportuno, ya que permiten recuperar parte de la disponibilidad de forraje y mejorar la planificación de la campaña agrícola. No obstante, advirtieron que el desempeño del ciclo dependerá de que las lluvias mantengan una distribución adecuada durante los próximos meses.
El Gobierno distribuye semillas para aprovechar la ventana de siembra
Con el objetivo de acompañar el inicio de la campaña, el Gobierno de Sinaloa puso en marcha un programa de distribución de 28.000 bolsas de semilla de sorgo, respaldado por una inversión de 12,5 millones de pesos. La iniciativa alcanzará a más de 3.800 productores de 20 municipios y busca asegurar que los establecimientos puedan sembrar mientras las condiciones de humedad siguen siendo favorables para el desarrollo del cultivo.
Las autoridades agropecuarias explicaron que el programa también apunta a fortalecer la producción de forraje, disminuir los costos de alimentación para la ganadería y mejorar la capacidad del sector para enfrentar futuros períodos de déficit hídrico. Aprovechar la humedad disponible resulta fundamental para maximizar el potencial productivo del sorgo, un cultivo que se caracteriza por su mayor tolerancia a las condiciones de baja disponibilidad de agua.
El desafío ahora es sostener la recuperación durante toda la campaña
La mejora en el panorama climático adquiere mayor relevancia si se considera el retroceso que sufrió la agricultura de temporal en los últimos años. Datos oficiales muestran que la superficie sembrada bajo este sistema pasó de superar las 508.000 hectáreas en 2008 a ubicarse en torno a 130.000 hectáreas en 2023, reflejando el fuerte impacto que provocó la prolongada falta de precipitaciones sobre la producción agrícola del estado.
Aunque el inicio del temporal abre expectativas positivas, productores y especialistas coinciden en que todavía es prematuro hablar de una recuperación definitiva. La continuidad de las lluvias durante el verano será determinante para consolidar la implantación de los cultivos y sostener la oferta de forraje para la ganadería. Si las condiciones climáticas acompañan, el sorgo podría convertirse en uno de los principales motores de la recuperación productiva de las zonas más afectadas por la sequía en Sinaloa.

