México apuesta por insectos benéficos para reducir agroquímicos y proteger cultivos
Productores recibieron insectos benéficos para combatir plagas de forma natural, una estrategia que busca mejorar la productividad y disminuir el uso de insecticidas.
El estado de Chihuahua reforzó su estrategia para promover una agricultura más sostenible con la entrega de insectos benéficos a 50 productores del municipio de Camargo. La iniciativa, impulsada por la Secretaría de Desarrollo Rural, busca reducir el uso de agroquímicos mediante el control biológico de las principales plagas que afectan los cultivos, una práctica que mejora la productividad y contribuye a la conservación del ambiente.
La distribución forma parte de un programa estatal orientado a ampliar el uso de herramientas biológicas en el campo, ofreciendo alternativas para disminuir la dependencia de insecticidas químicos y favorecer sistemas de producción más sostenibles.
Entre los organismos entregados se encuentran Trichogramma y Crisopa, dos de los enemigos naturales más utilizados en programas de manejo integrado de plagas por su eficacia para controlar insectos que generan importantes pérdidas económicas en distintos cultivos.
La crisopa verde es un insecto benéfico utilizado en el control biológico de plagas como pulgones, trips y mosquita blanca, reduciendo el uso de insecticidas en los cultivos.
El Trichogramma actúa sobre los huevecillos de diversas especies de gusanos, impidiendo que las larvas lleguen a desarrollarse y reduciendo así la presión de las plagas desde sus primeras etapas.
La Crisopa, en tanto, se alimenta de insectos como pulgones, mosquita blanca, trips y otras especies que afectan la producción agrícola, ayudando a mantener las poblaciones bajo control sin recurrir a aplicaciones intensivas de productos químicos.
Una estrategia que combina productividad y cuidado ambiental
El uso de controladores biológicos forma parte de una tendencia que gana protagonismo en la agricultura mundial, especialmente frente a la creciente demanda de alimentos producidos con menor impacto ambiental y a las exigencias de mercados que privilegian prácticas más sostenibles.
Además de reducir el uso de insecticidas, estas herramientas contribuyen a preservar la biodiversidad, proteger organismos benéficos presentes en los cultivos y disminuir los riesgos de contaminación de suelos y fuentes de agua.
El Trichogramma es una avispa parasitoide utilizada para controlar plagas agrícolas de forma natural, reduciendo la necesidad de aplicar insecticidas químicos.
Otro de los beneficios es la posibilidad de retrasar la aparición de resistencia en las plagas, un problema que suele incrementarse cuando se utilizan repetidamente los mismos principios activos químicos.
Las autoridades estatales destacaron que la distribución gratuita de insectos benéficos busca facilitar el acceso de los productores a tecnologías sustentables, promoviendo sistemas agrícolas que combinen rentabilidad, protección de los cultivos y conservación de los recursos naturales.
La iniciativa también responde a una tendencia cada vez más extendida en distintos países, donde el manejo integrado de plagas incorpora soluciones biológicas como complemento o reemplazo parcial de los agroquímicos tradicionales.
Con este tipo de programas, Chihuahua apuesta por fortalecer una agricultura más eficiente y resiliente, capaz de enfrentar los desafíos sanitarios de los cultivos mediante herramientas naturales que benefician tanto a los productores como al medio ambiente.

