México enfrenta el riesgo de dejar 1,2 millones de toneladas de maíz sin comprador
GCMA advirtió que la base de referencia anunciada por el Gobierno es insuficiente si no se acompaña con contratos, financiamiento, coberturas y compradores.
México podría enfrentar dificultades para comercializar hasta 1,2 millones de toneladas de maíz blanco durante el ciclo Primavera-Verano 2026 si la estrategia oficial no incorpora compradores, contratos, financiamiento y herramientas de administración de riesgos, advirtió el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA). El organismo consideró que la base de referencia anunciada por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) representa un avance para la formación de precios, pero por sí sola no garantiza que los productores logren vender su cosecha en condiciones rentables.
La advertencia llega en un momento clave para el mercado mexicano, cuando miles de productores se preparan para comercializar la nueva cosecha. Para GCMA, la incertidumbre no radica únicamente en el precio, sino también en la falta de mecanismos que aseguren la colocación del grano y reduzcan los riesgos financieros que enfrentan agricultores e industria.
La base de referencia es solo una parte del esquema comercial
La Sader estableció una base de referencia que se suma al precio de los futuros internacionales para determinar el valor comercial del maíz blanco. Sin embargo, el organismo privado sostiene que este mecanismo únicamente funciona cuando existe un comprador comprometido, contratos previamente negociados, condiciones claras de entrega y herramientas de cobertura de precios.
El organismo sostiene que la comercialización del maíz requiere infraestructura, compradores definidos y herramientas de gestión de riesgos.
Según el análisis del GCMA, la medida está dirigida principalmente a la industria harinera, molinera y nixtamalera, mientras que otros sectores con capacidad para absorber parte de la producción, como el pecuario, aún no cuentan con un esquema definido de participación.
El grupo estima que, bajo las condiciones actuales, alrededor de 1,2 millones de toneladas podrían permanecer sin un comprador claramente identificado, incluso considerando la demanda regional. A ello se suman otros factores que presionan al mercado, entre ellos los elevados inventarios, la competencia del maíz importado y los reducidos márgenes de rentabilidad para los productores.
El sector reclama contratos, financiamiento y reglas claras
Para el GCMA, una política pública enfocada exclusivamente en anunciar una base comercial deja sin resolver aspectos fundamentales del proceso de comercialización. El organismo sostiene que todavía deben definirse quién comprará los excedentes, qué volúmenes adquirirá cada industria, cómo operarán las coberturas de precios y qué mecanismos compensarán a los productores si el valor de mercado resulta inferior al considerado rentable.
La incertidumbre sobre la colocación de la cosecha mantiene la atención del mercado mientras productores e industria esperan definiciones sobre contratos y volúmenes de compra.
Asimismo, advirtió que confiar únicamente en compras gubernamentales podría generar distorsiones en el mercado, desplazar a compradores privados y crear problemas logísticos y de almacenamiento, además de modificar la formación natural de los precios.
La organización recordó que el Sistema de Ordenamiento de la Producción y Comercialización del Maíz Blanco contempla una estrategia más amplia que incluye contratación anticipada, compromisos de compra, seguros agrícolas, financiamiento, logística y administración de riesgos, elementos que considera indispensables para brindar certidumbre tanto a productores como a la industria.
Finalmente, el GCMA concluyó que la comercialización del maíz requiere acuerdos verificables entre agricultores, compradores, gobiernos e instituciones financieras, ya que solo un esquema integral permitirá asegurar la colocación de la cosecha, proteger el ingreso de los productores y evitar que una parte importante del grano permanezca fuera del mercado al cierre de la campaña.

