Fallas en semillas obligan a resembrar y disparan hasta 35% los costos en Sinaloa
Productores debieron volver a sembrar cerca del 40% de la superficie por problemas de germinación. La situación elevó los costos y amenaza la rentabilidad de la campaña.
Productores agrícolas de Sinaloa enfrentan un fuerte incremento en los costos de producción luego de verse obligados a resembrar cerca del 40% de la superficie cultivada por problemas de germinación en algunos lotes de semillas. La situación, confirmada por el Comité Estatal de Sanidad Vegetal del Estado de Sinaloa (Cesavesin), elevó hasta un 35% los gastos de la etapa inicial de la campaña y redujo el margen económico con el que deberán afrontar el resto del ciclo agrícola.
El problema quedó al descubierto durante el establecimiento de los cultivos, cuando numerosos productores comprobaron que el poder germinativo de determinadas partidas de semillas no alcanzó el nivel esperado, obligando a repetir las labores de siembra en una parte importante de los campos. Además del retraso en el calendario productivo, la situación generó un aumento considerable en el uso de maquinaria, combustible, insumos y mano de obra.
La resiembra duplicó gastos y modificó la planificación de la campaña
El presidente de Cesavesin, Leonel Murillo Cárdenas, explicó que el inconveniente se originó porque algunos lotes de semillas presentaron un poder germinativo inferior al 90%, porcentaje considerado como referencia para asegurar un establecimiento adecuado del cultivo.
Según detalló, esa situación obligó a numerosos productores a volver a sembrar aproximadamente el 40% de la superficie originalmente implantada, duplicando buena parte de los trabajos realizados durante el inicio de la campaña.
"Tuvimos que resembrar casi el 40% de la superficie debido a que el lote de semilla no alcanzó el 90% de poder germinativo esperado. Esto nos obligó a duplicar el gasto en insumos, combustible y mano de obra pesada, disparando los costos operativos de la fase inicial en más de un 35%", señaló Murillo Cárdenas.
La necesidad de repetir las labores implicó volver a preparar los lotes, utilizar nuevamente maquinaria agrícola y adquirir insumos adicionales, una combinación que incrementó significativamente la inversión necesaria para mantener los cultivos en producción.
El impacto económico preocupa por la rentabilidad del ciclo agrícola
Más allá del incremento inmediato de los costos, el dirigente advirtió que la resiembra también retrasa el desarrollo de los cultivos, modifica las fechas previstas para las labores posteriores y puede generar variaciones en el momento de la cosecha.
En un escenario marcado por costos elevados y alta volatilidad en los mercados agrícolas, ese retraso reduce el margen financiero disponible para afrontar el resto de la campaña y aumenta la incertidumbre sobre los resultados económicos finales.
Murillo Cárdenas sostuvo que este episodio pone de manifiesto la importancia de fortalecer los controles sobre la calidad de las semillas comercializadas, ya que una baja capacidad de germinación puede traducirse en pérdidas económicas desde el comienzo del ciclo productivo.
Para el sector agrícola de Sinaloa, la experiencia representa una advertencia sobre el peso que tiene la calidad del material de siembra en la rentabilidad del negocio. Una falla en la implantación del cultivo no solo incrementa los costos operativos, sino que también condiciona el rendimiento potencial y la competitividad de los productores durante toda la campaña.

