Sinaloa despliega un operativo para frenar el robo de mango y proteger la cosecha
Autoridades y productores acordaron reforzar la vigilancia en las huertas, controlar el transporte de fruta y cerrar centros de acopio irregulares para reducir las pérdidas.
El municipio de Escuinapa, en el estado mexicano de Sinaloa, puso en marcha una estrategia conjunta entre autoridades y productores para combatir el robo de mango durante la actual temporada de cosecha. La iniciativa contempla mayor presencia policial en las zonas productivas, controles al transporte de fruta y restricciones a los centros de acopio irregulares, con el objetivo de proteger una de las principales actividades económicas de la región y reducir las pérdidas que afectan a los agricultores.
La decisión fue acordada en una reunión encabezada por el presidente municipal, Víctor Díaz Simental, junto a representantes de asociaciones de productores y funcionarios del área agrícola, quienes analizaron el impacto económico que provoca el denominado "robo hormiga", una modalidad que consiste en la sustracción constante de pequeñas cantidades de fruta desde las huertas y que, con el paso del tiempo, representa pérdidas significativas para los productores.
Las autoridades coincidieron en que fortalecer la seguridad en el campo resulta fundamental para resguardar la cosecha y preservar los ingresos de cientos de familias que dependen de la producción de mango en Escuinapa, uno de los municipios con mayor tradición en este cultivo dentro del sur de Sinaloa.
Más vigilancia, controles al transporte y mayor trazabilidad de la fruta
Como parte del operativo, la Policía Municipal incrementará los recorridos de vigilancia en las zonas agrícolas y realizará inspecciones en los principales caminos utilizados para el traslado del mango.
Los agentes verificarán la documentación que acompaña cada carga con el propósito de identificar movimientos irregulares y dificultar la comercialización de fruta obtenida de manera ilegal.
Desde el gobierno municipal señalaron que, dentro de sus competencias, concentrarán recursos humanos y operativos para reforzar las tareas preventivas, mientras que los delitos considerados de alto impacto continuarán bajo la jurisdicción de las autoridades federales.
El plan también incorpora nuevas medidas para fortalecer la trazabilidad del producto. Una de ellas establece que las guías de traslado tendrán un período limitado de vigencia, por lo que los productores deberán gestionarlas directamente ante el Departamento de Agricultura antes de movilizar la fruta.
Con este mecanismo se busca garantizar que cada embarque cuente con respaldo documental y pueda identificarse su origen durante los controles en ruta.
Buscarán cerrar los centros de acopio que favorecen el mercado ilegal
Uno de los acuerdos alcanzados entre las autoridades y las organizaciones agrícolas apunta a impedir la instalación de nuevos centros de acopio informales y clausurar aquellos que operen sin cumplir los requisitos establecidos.
Los productores sostienen que estos establecimientos facilitan el comercio de mango de procedencia ilegal al adquirir fruta sin exigir documentación que acredite su origen ni cumplir con los mecanismos de control previstos para la actividad.
Según explicaron durante el encuentro, esa práctica termina incentivando el robo en las huertas, ya que genera canales de comercialización para la fruta sustraída y dificulta el seguimiento de su trazabilidad.
Además de las acciones de control, las autoridades trabajarán junto con el sector productivo en la implementación de nuevos procedimientos administrativos destinados a reforzar la supervisión del movimiento de la cosecha.
El objetivo es cerrar espacios para la comercialización irregular y brindar mayores garantías a los productores que desarrollan su actividad dentro del marco legal.
La estrategia busca proteger una actividad que representa una importante fuente de empleo e ingresos para la economía local, especialmente durante la temporada de cosecha, cuando aumenta el movimiento de fruta y también el riesgo de robos.
Con este operativo, Escuinapa apuesta por combinar seguridad, controles administrativos y trazabilidad para preservar la producción de mango, fortalecer la confianza de los productores y reducir el impacto económico que genera el comercio ilegal de fruta en una de las principales regiones productoras del estado de Sinaloa.

