El Niño golpea a Colombia: 28 departamentos sufren menos lluvias y crece la alerta para el agro
El déficit de lluvias se extendió a casi todo el país en junio y aumenta la preocupación por cultivos, ganadería y disponibilidad de agua.
Colombia registró en junio de 2026 un marcado déficit de precipitaciones en 28 de sus 32 departamentos, una situación que confirma el avance del fenómeno de El Niño y enciende las alertas para la producción agropecuaria. El más reciente informe del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) muestra que las lluvias acumuladas cayeron 29,4% respecto del mismo mes de 2025, mientras las temperaturas continúan aumentando en gran parte del territorio.
El promedio nacional de precipitación alcanzó 3.777 milímetros, muy por debajo de los 5.353 milímetros registrados durante junio del año pasado. La disminución no fue uniforme, pero afectó especialmente a las principales regiones agrícolas y ganaderas del país.
Solo Huila, Caquetá, Amazonas y Vichada registraron lluvias superiores al promedio histórico, mientras que el resto del territorio presentó déficits de distinta magnitud.
Los casos más críticos se observaron en Arauca (-60%), San Andrés (-59%), Quindío (-50%), Córdoba (-46%) y Cesar (-38%), donde la menor disponibilidad de agua comienza a preocupar a productores y autoridades.
El campo enfrenta un escenario más complejo para la próxima campaña
La reducción de las precipitaciones coincide con el inicio de una etapa clave para numerosos sistemas productivos. Cultivos como café, arroz, maíz, palma de aceite, caña de azúcar, frutas y pasturas dependen del comportamiento de las lluvias para sostener los niveles de productividad, especialmente en zonas donde el riego es limitado.
En la ganadería, la menor disponibilidad de agua también puede traducirse en una reducción del crecimiento de los pastizales, menor oferta de forraje y mayores costos de alimentación para los productores.
Especialistas advierten que, si el déficit hídrico continúa durante los próximos meses, podrían registrarse menores rendimientos agrícolas, mayores necesidades de riego y un incremento en los costos de producción.
La situación también incrementa el riesgo de incendios forestales y de afectaciones sobre embalses utilizados para abastecimiento humano, generación hidroeléctrica y riego agrícola.
El Niño podría intensificarse hacia fin de año
El Ideam informó que 34 de las 35 principales ciudades del país registraron temperaturas máximas por encima de sus promedios históricos, mientras que 36 estaciones meteorológicas reportaron nuevos récords de calor durante junio.
A este escenario se suma la actualización de las proyecciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), que elevó al 81% la probabilidad de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre de 2026.
Para el sector agropecuario colombiano, este pronóstico obliga a reforzar las estrategias de adaptación. Entre las principales recomendaciones aparecen el uso eficiente del agua, la planificación del riego, la conservación de humedad en los suelos, el monitoreo permanente de los cultivos y la adopción de prácticas que permitan reducir el impacto del estrés hídrico.
Aunque algunas regiones del sur del país registraron precipitaciones superiores a lo normal, la amplia extensión del déficit de lluvias confirma que Colombia entra en una etapa climática desafiante para la agricultura, con efectos que podrían sentirse durante la próxima campaña si las condiciones secas persisten.

