Perú hace historia: las abejas amazónicas sin aguijón ya tienen derechos legales
Un fallo inédito reconoce a estos polinizadores como sujetos de derecho y abre un nuevo capítulo en la conservación de la biodiversidad en América Latina.
Las abejas sin aguijón de la Amazonía peruana se convirtieron en los primeros insectos del mundo en recibir derechos legales, tras la aprobación de ordenanzas locales en dos municipios del país. La medida reconoce a estos polinizadores nativos como entidades con derecho a existir, reproducirse y desarrollarse en ecosistemas sanos, marcando un precedente global en materia de protección ambiental.
Las normas, impulsadas a nivel municipal, otorgan protección formal sobre amplias zonas de selva amazónica y sientan las bases para nuevas políticas de conservación de insectos, un grupo históricamente relegado dentro de los marcos legales de biodiversidad.
Desde organizaciones ambientales consideran que esta decisión podría influir en legislaciones de otros países, especialmente en regiones donde los polinizadores enfrentan presiones crecientes por el avance agrícola, el uso de agroquímicos y el cambio climático.
Polinizadores clave para la producción agroforestal
Las abejas sin aguijón -diferentes de las abejas europeas- son una de las especies más antiguas del planeta. Cerca de la mitad de las especies conocidas habita en la Amazonía, donde cumplen un rol estratégico: polinizan más del 80 % de las plantas del bosque, incluyendo cultivos de alto valor como cacao, café y palta.
Sin embargo, sus poblaciones vienen cayendo de forma acelerada. Científicos atribuyen este retroceso a la deforestación, el cambio climático, los pesticidas y la competencia con abejas introducidas, lo que pone en riesgo tanto a los ecosistemas como a las economías locales que dependen de ellos.
"Esta ordenanza marca un punto de inflexión en nuestra relación con la naturaleza: hace visibles a las abejas sin aguijón, las reconoce como sujetos de derecho y reafirma su papel esencial en la preservación de los ecosistemas", afirmó Constanza Prieto, directora para América Latina del Earth Law Center, en declaraciones a The Guardian.
Ciencia, comunidades indígenas y miel medicinal
El proceso que derivó en este reconocimiento legal fue impulsado por años de investigación liderados por la bióloga química Rosa Vásquez Espinoza, fundadora de Amazon Research Internacional, en estrecha colaboración con comunidades indígenas amazónicas.
El interés científico se intensificó en 2020, cuando la investigadora analizó miel de abejas sin aguijón utilizada durante la pandemia de COVID-19, en contextos donde el acceso a medicamentos era limitado. Los estudios identificaron cientos de compuestos con potencial medicinal, incluyendo propiedades antiinflamatorias, antivirales, antibacterianas, antioxidantes e incluso anticancerígenas.
A partir de allí, se ampliaron los trabajos de campo en zonas remotas, donde se documentaron técnicas tradicionales de meliponicultura transmitidas por generaciones. En ese recorrido, los productores locales advirtieron una señal alarmante: encontrar colonias ya no llevaba minutos, sino horas.
Pesticidas y vacío legal
Los análisis de laboratorio revelaron además residuos de pesticidas en miel recolectada lejos de áreas agrícolas intensivas, lo que sugiere una contaminación ambiental más extendida de lo esperado.
Hasta ahora, la legislación peruana solo reconocía formalmente a la abeja europea, dejando a las especies nativas sin clasificación legal, financiamiento ni programas de conservación. Las nuevas ordenanzas corrigen ese vacío normativo y podrían derivar en restauración de hábitats, controles más estrictos sobre agroquímicos y mayor inversión en investigación.
Para el sector agropecuario y ambiental, el caso peruano abre una discusión de fondo: cómo proteger a los polinizadores sin comprometer la producción, y de qué manera integrar el conocimiento científico con las prácticas ancestrales para garantizar sistemas agroforestales más resilientes.

