AGROSAVIA convierte residuos agrícolas en insumos clave para el agro
Biofábricas y modelos circulares impulsados por AGROSAVIA transforman residuos agrícolas y ganaderos en abonos y energía limpia en Colombia.
Lo que históricamente fue considerado un desecho empieza a ocupar un lugar central en la transición hacia sistemas agrícolas más sostenibles. Desde el Centro de Investigación Palmira, en el Valle del Cauca, la AGROSAVIA avanza con un modelo basado en economía circular y aprovechamiento integral de residuos orgánicos, orientado a reducir impactos ambientales y fortalecer la resiliencia productiva del agro.
El eje de esta estrategia es la implementación de una biofábrica que utiliza residuos generados en los Bancos de Germoplasma para la Alimentación y la Agricultura. Allí se aprovechan frutos descartados, material vegetal proveniente de podas y manejo rutinario de cultivos, así como estiércol bovino, para transformarlos en insumos de valor agregado mediante alternativas biotecnológicas de bajo costo.
A través de compostaje en base seca, biopreparados, lixiviados obtenidos de subproductos y lombricompostaje, los residuos orgánicos se convierten en abonos orgánicos que contribuyen a mejorar la germinación de semillas, el desarrollo radicular y la floración, al tiempo que favorecen el cierre de ciclos de nutrientes y la salud del suelo y las plantas. El resultado es una menor dependencia de fertilizantes de síntesis química y de fuentes energéticas externas, una de las principales preocupaciones del sector productivo.
Estas prácticas se integran al manejo de los bancos de germoplasma que conserva el centro de Palmira, entre los que se destacan la raza bovina criolla Hartón del Valle y 11 colecciones vegetales estratégicas, que incluyen aguacate, cacao, cítricos, chontaduro, coco, frutales tropicales, guanábana, guayaba, mango, musáceas y piña. De este modo, los insumos generados en la biofábrica regresan al sistema productivo, tanto en las áreas agrícolas como en las zonas de pastoreo animal.
Desde AGROSAVIA explican que este enfoque permite avanzar hacia esquemas de manejo más eficientes, resilientes y ambientalmente sostenibles, alineados con principios agroecológicos y con la conservación de los recursos genéticos. La reutilización de los residuos no solo reduce costos, sino que también disminuye la huella ambiental asociada a la producción agropecuaria.
El trabajo en economía circular no se limita al ámbito experimental. En la zona PDET de Buenaventura, uno de los territorios más afectados históricamente por el conflicto armado, la entidad desarrolla un modelo de aprovechamiento integral de mazorcas de cacao, con financiamiento de la convocatoria 934 del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.
En este caso, los investigadores aplican compostaje, digestión anaerobia y pirólisis para valorizar los residuos del cacao. La digestión anaerobia permite la obtención de biogás (metano), mientras que la pirólisis genera biocarbón, un insumo con potencial para mejorar suelos y capturar carbono. El objetivo es demostrar que la biomasa residual puede convertirse en una alternativa real a los combustibles fósiles y a los fertilizantes químicos, bajo un enfoque territorial y participativo.
La iniciativa busca generar impacto productivo y social, mostrando que la sostenibilidad puede ser también una oportunidad económica para los productores locales. En territorios con limitaciones estructurales, el uso eficiente de los recursos disponibles aparece como una herramienta clave para fortalecer la autonomía energética y productiva.
Desde la institución remarcan que estas experiencias se alinean con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) asumidos por Colombia, especialmente los vinculados con agua limpia y saneamiento, energía asequible y no contaminante, y acción por el clima. La biofábrica y los modelos de valorización de residuos se presentan así como soluciones concretas frente a desafíos globales.
La tecnología desarrollada en el Centro de Investigación Palmira está disponible para productores, asistentes técnicos, extensionistas, gremios y empresas interesadas en conocer y replicar estos modelos. En un contexto de altos costos de insumos y creciente presión ambiental, la propuesta de AGROSAVIA pone en agenda una idea clave para el agro regional: los residuos pueden dejar de ser un problema y convertirse en parte de la solución.

