Alianza en Ecuador impulsa un nuevo modelo para el cacao sostenible
Mars y ofi lanzan un plan a cinco años con foco en agricultura regenerativa y reducción de emisiones, que impactará a cientos de productores
Mars y ofi anunciaron una nueva alianza estratégica en Ecuador que se extenderá durante cinco años, hasta 2029, con el objetivo de acelerar la adopción de prácticas agrícolas sostenibles en la producción de cacao. El acuerdo busca mejorar el desempeño ambiental del sector, reducir emisiones y fortalecer la resiliencia productiva en una de las cadenas más relevantes de América Latina.
Agricultura regenerativa y foco en reducción de emisiones
La iniciativa se desarrollará en las principales regiones cacaoteras del país, incluyendo El Oro, Esmeraldas, Guayas, Los Ríos, Manabí y Santo Domingo. En una primera etapa, más de 960 productores implementarán prácticas de agricultura regenerativa en unas 9.000 hectáreas, con el objetivo de mejorar la salud del suelo, aumentar los rendimientos y reducir la huella de carbono.
Uno de los cambios más relevantes será la transición desde sistemas de monocultivo a modelos de agroforestería multiestrato, que integran árboles y cultivos para replicar el funcionamiento de los ecosistemas naturales. Este enfoque favorece la biodiversidad, mejora la polinización y genera barreras naturales frente a plagas y enfermedades.
El programa también contempla el uso de fertilizantes de baja emisión, manejo optimizado de residuos agrícolas y aplicaciones de biochar, herramientas que apuntan a reducir gases de efecto invernadero y aumentar la captura de carbono en los suelos.
Impacto en productores y comunidades rurales
El alcance del proyecto no se limita a las fincas. Se estima que cerca de 4.800 personas en comunidades cacaoteras se beneficiarán de estas inversiones, a través de mejoras en productividad, acceso a nuevas prácticas y oportunidades de ingreso.
La alianza se apoya en más de 15 años de trabajo conjunto entre ambas compañías a nivel global y una década de colaboración en Ecuador. En esta nueva etapa, ambas firmas alinean sus estrategias con objetivos de emisiones netas cero hacia 2050, bajo estándares validados internacionalmente.
Desde el sector destacan que este tipo de iniciativas permite avanzar en la transformación de la cadena del cacao, combinando exigencias ambientales con mejoras productivas. La adopción de prácticas regenerativas aparece como una de las principales herramientas para sostener la oferta en el tiempo, frente a un escenario marcado por el cambio climático y mayores demandas de trazabilidad.
El avance de estos esquemas también busca facilitar el acceso de los productores a tecnologías y prácticas que, en muchos casos, implican costos iniciales elevados. A través de este tipo de acuerdos, las empresas apuntan a reducir esas barreras y acelerar la adopción a mayor escala.
Con este paso, Ecuador consolida su posición como uno de los países donde se ensayan modelos productivos orientados a compatibilizar rentabilidad y sostenibilidad en el cultivo de cacao, en línea con las exigencias de los mercados internacionales.

