La granada de Arequipa gana terreno en Europa
El clima desértico, la amplitud térmica y el manejo hídrico dan a Santa Rita de Siguas una ventaja competitiva frente a Ica, Turquía y Sudáfrica.
La producción de granada en Santa Rita de Siguas (Arequipa) vive un momento decisivo. A dos décadas de adoptar el riego por goteo, esta zona agrícola del desierto arequipeño transformó su eficiencia hídrica y abrió espacio para cultivos permanentes de alto valor. Entre ellos, la granada Wonderful, producto que hoy posiciona a Fundo América -empresa familiar con tres generaciones en el negocio- en el mercado europeo con una ventaja difícil de replicar.
El agua proviene de los ríos Siguas y Colca, alimentados por el deshielo del Nevado Ampato, a más de 6.000 metros de altura. La combinación de suministro estable, clima templado, alta radiación y manejo de suelo permite un desarrollo óptimo de frutales en pleno desierto, donde la familia Lozada García produce granada, uva de mesa y mantiene su histórica actividad lechera iniciada en 1968.
El mayor diferencial de Arequipa es su ventana temprana. La cosecha se extiende de mediados de enero a mediados de marzo, una etapa previa al pico productivo de Ica, cuya campaña se concentra entre marzo y abril. Esta anticipación les permite capturar precios superiores:
hasta US$ 2 adicionales por caja de 3,8 kg en enero, suficiente para compensar los mayores costos logísticos y laborales respecto a Ica.
La amplitud térmica del desierto -días cálidos y noches frías- favorece una coloración más intensa en la variedad Wonderful, atributo clave para los compradores europeos. Los volúmenes se destinan principalmente a Alemania, pero también llegan al Medio Oriente y Rusia.
Desafíos laborales y nuevas tecnologías de manejo
El costo de la mano de obra casi se duplicó en dos décadas: pasó de representar el 20% al 40% de los costos totales, lo que obligó a Fundo América a abandonar cultivos de alto trabajo manual, como la cebolla dulce, que produjeron durante 33 años.
La granada sigue siendo intensiva: requiere poda, raleo y embolsado individual de cada fruto, procesos que representan un tercio del total de horas de trabajo. Para reducir esta presión, la empresa está probando mallas de sombra instaladas por fila. Buscan disminuir quemaduras solares y reducir la necesidad de embolsado, aunque aún deben evaluar efectos en la fotosíntesis, el color y la resistencia al viento.
Procesamiento y llegada al mercado europeo
Tras el corte, la fruta viaja a una empacadora cercana para ser cepillada, lavada, clasificada y sellada en bolsas de atmósfera modificada, antes de ser almacenada a 6 °C. El tránsito hacia Alemania toma un poco más de 4 semanas y, según los importadores, la fruta peruana se vende rápidamente debido a una demanda que supera a la oferta entre febrero y abril.
La competencia es limitada:
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Turquía abastece desde octubre y almacena fruta hasta febrero; cuando llega la granada peruana, la turca luce "vieja" y pierde atractivo.
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Sudáfrica se cruza parcialmente en marzo, pero no iguala el color ni los volúmenes de Arequipa.
El aislamiento geográfico es un activo. Al estar "en el desierto", con casi ningún vecino agrícola, Fundo América evita deriva de pesticidas y reduce riesgos sanitarios. Las plagas habituales son pocas; los nematodos se controlan con biológicos como Paecilomyces lilacinus y Bacillus subtilis, soluciones más efectivas y económicas que los químicos.
La uva como complemento estratégico
La uva Red Globe -20 hectáreas ya establecidas- completa la oferta del fundo. Su principal destino son Colombia, Bolivia y Centroamérica entre junio y agosto, cuando la oferta regional es baja y los precios son más altos. La empresa planea expandirse hacia variedades Sweet Globe y Allison, con la posibilidad de explorar exportaciones fuera de Sudamérica.
El plan de la familia Lozada es claro: 50 hectáreas de granada y 50 de uva, aprovechando ciclos laborales y hídricos complementarios.

