Cuba

EE.UU. quintuplica exportaciones de arroz a Cuba por crisis productiva

La caída en la producción local impulsa las compras externas y abre espacio a nuevos negocios con proveedores estadounidenses.

Valeria Cortés Alvarado
Periodista con visión global, especializada en tendencias y comercio internacional, y en su impacto sobre las cadenas agroalimentarias de América Latina.

Las exportaciones de arroz de Estados Unidos a Cuba se quintuplicaron en los primeros meses de 2026, con un valor cercano a los 5 millones de dólares, impulsadas por la falta de producción local y la necesidad de abastecer el consumo interno. El incremento involucra a exportadores estadounidenses y a compradores en la isla, y marca un cambio en el flujo comercial de un alimento básico.

El crecimiento de las compras externas responde a una caída prolongada en la producción cubana. En pocos años, el volumen pasó de más de 300.000 toneladas a poco más de 27.000 toneladas, con una recuperación posterior que aún queda lejos de cubrir la demanda. Hoy, la producción local aporta menos del 15% del consumo estimado, que ronda las 600.000 toneladas anuales.

Esta brecha obliga a importar grandes volúmenes. En 2024, Cuba destinó más de 300 millones de dólares a la compra de arroz en el exterior, con importaciones que superaron las 400.000 toneladas. El suministro depende principalmente de Vietnam, seguido por Brasil, Guyana y Colombia, además de aportes puntuales mediante ayuda internacional.

Un mercado con limitaciones y nuevas oportunidades comerciales

El aumento de las compras a Estados Unidos se vincula al crecimiento del sector privado cubano, que ha comenzado a participar en operaciones comerciales dentro del marco legal vigente. Estas transacciones se realizan bajo la condición de pago anticipado en efectivo, lo que limita el volumen, pero habilita nuevos vínculos comerciales.

Las exportaciones agrícolas totales de Estados Unidos hacia Cuba alcanzaron 476 millones de dólares en el último año fiscal, con un incremento sostenido. El arroz forma parte de ese crecimiento, impulsado por la necesidad de cubrir faltantes en el mercado interno.

Las restricciones financieras siguen siendo un obstáculo. El acceso a crédito es limitado, lo que condiciona la capacidad de compra de los importadores cubanos y restringe la expansión del comercio.

Producción debilitada y dependencia sostenida

La caída en la producción local está asociada a problemas estructurales: falta de insumos, baja inversión y limitaciones tecnológicas. Autoridades cubanas han reconocido que el país no dispone de recursos suficientes para revertir esta situación en el corto plazo.

Se ha planteado la participación del sector privado en el financiamiento de maquinaria y mejoras productivas. Sin embargo, el impacto de estas medidas aún es reducido frente al tamaño del déficit.

Para los exportadores estadounidenses, el mercado cubano representa una oportunidad de crecimiento. Además del arroz, productos como lácteos y hortalizas podrían ampliar su presencia si se flexibilizan las condiciones comerciales.

El aumento de las exportaciones de arroz refleja una tendencia más amplia: la necesidad de Cuba de recurrir al mercado internacional para sostener el abastecimiento de alimentos, en un sistema productivo que no logra recuperar los niveles necesarios para cubrir su propia demanda.

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