Brasil

Descubren bacterias que multiplican la pimienta negra y reducen pesticidas

Un estudio en Brasil revela que microorganismos naturales mejoran el enraizamiento y la productividad de la pimienta negra, con impacto directo en costos y sostenibilidad.

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Investigadores de Embrapa Amazonia Oriental dieron a conocer resultados de ensayos realizados entre 2023 y 2024 en Belém (Brasil), donde identificaron bacterias endófitas capaces de mejorar el crecimiento y el enraizamiento de la pimienta negra, un avance que podría modificar el manejo del cultivo y reducir el uso de pesticidas. El hallazgo es relevante porque impacta directamente en la productividad, los costos y la sostenibilidad de una cadena clave para pequeños productores.

El estudio demostró que las cepas Priestia sp. T2.2 y Lysinibacillus sp. C5.11 tienen la capacidad de estimular el desarrollo de las plantas, especialmente en la fase de propagación por esquejes, donde suelen registrarse mayores dificultades. En este punto, el enraizamiento es determinante para lograr plantaciones más uniformes y eficientes.

Descubren bacterias que multiplican la pimienta negra y reducen pesticidas

En condiciones controladas de laboratorio e invernadero, los resultados mostraron mejoras significativas: se observaron incrementos de hasta 75% en la altura de las plantas y 136% en la masa seca aérea, mientras que en las raíces los efectos fueron aún más marcados, con aumentos de hasta 333% en la masa seca radicular. Este crecimiento está asociado a una mayor capacidad de absorción de nutrientes y, en consecuencia, a un mejor desempeño productivo.

Microorganismos que cambian la lógica del cultivo

Uno de los principales problemas en la producción de pimienta negra es la baja tasa de enraizamiento en esquejes, lo que afecta tanto la calidad como la productividad final. En este escenario, la incorporación de bacterias beneficiosas aparece como una alternativa concreta para mejorar la implantación de los cultivos y reducir pérdidas.

Los efectos positivos de estos microorganismos se explican por su capacidad de producir fitohormonas como el ácido indolacético (AIA), que regula el crecimiento vegetal, y por la generación de compuestos que facilitan la disponibilidad de nutrientes esenciales como el hierro en el suelo.

Además del impacto agronómico, el uso de estas bacterias podría reducir la dependencia de fertilizantes y pesticidas químicos, lo que implica una baja en los costos de producción y un avance hacia sistemas más sostenibles. Esto resulta especialmente relevante para los productores familiares, que concentran gran parte de la actividad en este cultivo.

Brasil ocupa actualmente el segundo lugar a nivel mundial en producción de pimienta negra, con cerca de 125.000 toneladas en 2024. Los estados de Pará y Espírito Santo concentran más del 90% de la producción, en sistemas donde la eficiencia y la sostenibilidad ganan protagonismo.

En paralelo, el marco regulatorio también acompaña este tipo de desarrollos. La normativa vigente en Brasil establece que los productos elaborados a partir de microorganismos no se clasifican como plaguicidas, lo que facilita su adopción y abre nuevas oportunidades para la expansión de los bioinsumos en la agricultura.

El próximo paso será trasladar estos resultados a condiciones reales de campo y avanzar en su adopción a escala productiva, en un contexto donde la demanda por soluciones más eficientes y sustentables sigue creciendo en toda la agroindustria.

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