Bolivia da un paso decisivo para vender su algodón a un nuevo mercado
Una misión sanitaria peruana recorre zonas algodoneras de Santa Cruz para evaluar el control del picudo. El resultado podría habilitar un nuevo destino para la fibra boliviana y fortalecer las exportaciones.
Bolivia dio un paso decisivo para ampliar los destinos de exportación de su fibra de algodón. Desde el 3 y hasta el 6 de agosto, una misión técnica del Servicio Nacional de Sanidad Agraria del Perú (SENASA) inspecciona las principales zonas productoras de Santa Cruz para verificar las condiciones fitosanitarias que permitirían habilitar el ingreso de fibra de algodón boliviana al mercado peruano. La evaluación es determinante porque podría abrir una nueva oportunidad comercial para un cultivo estratégico del oriente boliviano.
La visita oficial contempla recorridas por campos algodoneros de los municipios de Cotoca y Pailón, además de plantas desmotadoras, puestos de vigilancia fitosanitaria y el laboratorio de diagnóstico vegetal de la Unidad Nacional de Laboratorios (UNALAB).
El principal objetivo es comprobar la eficacia del sistema boliviano para prevenir y controlar la presencia de Anthonomus grandis, conocido como picudo del algodonero, considerada una de las plagas más destructivas para este cultivo en América.
La inspección forma parte del proceso de Análisis de Riesgo de Plagas (ARP), requisito técnico indispensable para establecer los protocolos fitosanitarios que permitan el comercio seguro de fibra de algodón entre ambos países.
La sanidad vegetal, en el centro de la negociación comercial
Durante las jornadas de trabajo, los especialistas peruanos verificarán los programas de monitoreo, vigilancia y control implementados por Bolivia, así como el funcionamiento de su red de laboratorios y los procedimientos aplicados en toda la cadena productiva.
El director ejecutivo del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SENASAG), Ronny Salvatierra Heredia, destacó que la evaluación representa una oportunidad para fortalecer la competitividad del algodón boliviano y recuperar mercados para un sector con amplia tradición productiva en Santa Cruz.
La autoridad subrayó que el cumplimiento de los estándares sanitarios internacionales constituye uno de los principales requisitos para acceder a nuevos destinos de exportación y agradeció el trabajo conjunto entre las instituciones técnicas de ambos países y las organizaciones de productores.
En la misión también participan representantes de la Federación de Productores de Algodón (FEDEPA), la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) y la Cámara de Exportadores, Logística y Promoción de Inversiones de Santa Cruz (CADEX), entidades que consideran la apertura del mercado peruano como un paso relevante para dinamizar la cadena algodonera.
Una oportunidad para reactivar las exportaciones
La posibilidad de ingresar al mercado peruano llega en un momento en que Bolivia busca diversificar sus destinos comerciales y generar mayor valor para la producción nacional de algodón.
Si la misión técnica emite un resultado favorable, ambos países podrán avanzar en la definición de los requisitos fitosanitarios para autorizar las exportaciones de fibra de algodón sin peinar ni cardar, ampliando las alternativas comerciales para los productores bolivianos.
Además de fortalecer la presencia del algodón boliviano en la región, la apertura del mercado peruano permitiría mejorar las perspectivas de inversión en el cultivo, generar nuevas oportunidades para la industria desmotadora y contribuir a la recuperación de una actividad que históricamente tuvo un papel relevante en la economía agrícola del oriente del país.
La evaluación que concluye esta semana será determinante para definir los próximos pasos del proceso. Si Bolivia logra demostrar la solidez de su sistema de vigilancia fitosanitaria y el control efectivo del picudo del algodonero, quedará más cerca de sumar a Perú como un nuevo destino para una de sus principales fibras agrícolas.

