Bolivia enfrenta tensión por trabas al traslado de semillas en plena siembra
Productores denuncian demoras del SENASAG para emitir guías de transporte y advierten riesgos para el abastecimiento agrícola nacional.
El sistema semillero de Bolivia atraviesa un nuevo foco de tensión luego de que la Asociación de Productores de Semillas (ASOSEMILLAS) denunciara dificultades operativas para trasladar semillas certificadas entre departamentos en plena campaña agrícola. El sector advierte que las demoras en la emisión de la Guía de Movimiento Vegetal (GMV) por parte del SENASAG están afectando la logística productiva y podrían comprometer el abastecimiento oportuno de semillas para las siembras.
El conflicto se concentra principalmente en los envíos desde Yacuiba, en Tarija, hacia Santa Cruz, principal región agrícola del país. Según denunció la entidad, durante los fines de semana no se estarían procesando las autorizaciones necesarias para movilizar semillas, lo que provoca retrasos, sobrecostos y complicaciones operativas para productores y empresas.
Desde ASOSEMILLAS sostienen que la semilla certificada es un insumo estratégico para garantizar productividad, calidad genética y seguridad alimentaria, por lo que cualquier interrupción en la cadena logística puede generar impactos económicos importantes sobre la campaña agrícola.
El sector teme más informalidad y avance del contrabando
La organización advirtió que las fallas en la emisión de guías oficiales no solo afectan el transporte regular de semillas, sino que además podrían fortalecer los circuitos ilegales de comercialización.
El sector viene alertando desde hace tiempo sobre el crecimiento de las llamadas "bolsas blancas", semillas no certificadas o ingresadas ilegalmente al país que circulan fuera de los controles sanitarios y comerciales.
De acuerdo con datos difundidos por ASOSEMILLAS, cerca del 60% de las áreas agrícolas bolivianas serían sembradas actualmente con semillas ilegales o no certificadas. A esto se suma un informe de la Asociación de Proveedores de Insumos Agropecuarios (APIA), que estimó pérdidas superiores a Bs 111 millones por el comercio ilegal de semillas.
Las preocupaciones también alcanzan al resto de los insumos agrícolas. Estudios privados y gremiales señalan que el mercado ilegal de semillas, fertilizantes y agroquímicos podría mover entre 108 y 151 millones de dólares en Bolivia.
ASOSEMILLAS sostiene que las trabas administrativas y operativas dentro de los sistemas oficiales terminan incentivando aún más estos circuitos informales, debilitando el uso de semillas certificadas y generando riesgos para la producción agrícola.
Frente a este escenario, la entidad pidió al SENASAG restablecer de manera inmediata la emisión continua de las Guías de Movimiento Vegetal y avanzar hacia mecanismos digitales y protocolos más previsibles para garantizar el abastecimiento de semillas durante toda la campaña.
El sector semillero advirtió además que podría activar nuevas instancias administrativas y de coordinación institucional si la situación no se resuelve en el corto plazo.

