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Alerta en Brasil: detectan amaranthus palmeri por primera vez en São Paulo y activan controles

La aparición del amaranthus palmeri en el principal estado agrícola de Brasil enciende alertas sanitarias y vuelve a poner el foco en las malezas resistentes.

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La sanidad vegetal en Brasil sumó un nuevo frente de preocupación tras la detección del amaranthus palmeri, una de las malezas más agresivas y difíciles de controlar a nivel global, por primera vez en el estado de São Paulo. La confirmación oficial encendió las alarmas en el corazón agrícola del país y activó medidas de contención inmediata para evitar su dispersión.

El hallazgo se produjo en la región de São José do Rio Preto, donde las autoridades decidieron cerrar preventivamente la propiedad afectada como parte del protocolo fitosanitario. La detección fue confirmada por el Ministerio de Agricultura y Ganadería, que clasificó a la especie como plaga cuarentenaria y reforzó los controles para limitar su expansión.

El amaranthus palmeri -conocido también como amaranto palmero o amaranto gigante- no es una novedad para Brasil. Fue registrado por primera vez en 2015 en Mato Grosso y luego en Mato Grosso do Sul, donde permanece bajo vigilancia oficial. Sin embargo, su ingreso al estado de São Paulo marca un punto de inflexión, por tratarse de una de las regiones con mayor peso productivo del país, especialmente en soja, maíz y otros cultivos extensivos.

Desde el punto de vista agronómico, el riesgo es elevado. Esta maleza se caracteriza por su alta capacidad de adaptación, crecimiento acelerado y resistencia a herbicidas con distintos mecanismos de acción, lo que dificulta su control una vez instalada. Técnicos advierten que su presencia puede provocar caídas significativas en los rendimientos, además de incrementar los costos de manejo.

Las autoridades sanitarias establecieron que la cosecha de soja en la parcela afectada solo será autorizada una vez eliminadas todas las plantas de Amaranthus spp., bajo un procedimiento que será definido por los organismos de defensa agropecuaria. También se iniciaron estudios para dimensionar el tamaño del brote y evaluar si existen focos adicionales.

Uno de los aspectos que más preocupa es la forma de dispersión. Según los informes oficiales, la propagación se produce principalmente a través de maquinaria e implementos agrícolas contaminados, así como por la mezcla de semillas, un factor crítico en zonas de agricultura intensiva y alto tránsito de equipos.

En este contexto, Brasil refuerza su estrategia de prevención y control, que ya cuenta con un programa nacional específico. El objetivo es proteger la sanidad vegetal, preservar la producción agrícola y garantizar el cumplimiento de la normativa fitosanitaria vigente, en un escenario donde las malezas resistentes se consolidan como uno de los principales desafíos del agro regional.

La detección en São Paulo no solo tiene implicancias locales. Para América Latina, donde los sistemas productivos comparten dinámicas similares, el avance del amaranthus palmeri vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de monitoreo temprano, limpieza rigurosa de maquinaria y estrategias integradas de manejo, antes de que la plaga se transforme en un problema estructural.

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