Conab ajusta a la baja la proyección de soja en Brasil para 2025/26, pero aún espera una cosecha récord
El organismo redujo en 550.000 toneladas su estimación de producción debido a lluvias irregulares, aunque prevé 177,12 millones de toneladas si el clima acompaña.
La Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab) recortó este jueves su proyección para la cosecha de soja 2025/26 en Brasil, ajustándola en alrededor de 550.000 toneladas, hasta 177,12 millones de toneladas. A pesar de la corrección, el volumen previsto sigue siendo potencialmente récord, lo que refleja la expansión del cultivo y el avance de la siembra tras un inicio de temporada marcado por la irregularidad climática.
Conab explicó que las lluvias irregulares registradas en noviembre afectaron los primeros lotes sembrados, obligando a muchos productores a replantar áreas enteras. La situación fue especialmente notoria en zonas del Centro-Oeste y del Matopiba, donde la inestabilidad atmosférica retrasó los primeros pasos del ciclo productivo. Sin embargo, a partir de la segunda mitad del mes, las precipitaciones se normalizaron en la mayor parte del país, permitiendo que la siembra retomara ritmo y se acercara a los niveles históricos.
Según el organismo, para inicios de diciembre el 90% del área destinada a soja ya estaba sembrada, un porcentaje muy similar al promedio de campañas anteriores. Estados clave como Mato Grosso, el mayor productor de soja de Brasil, completaron íntegramente la implantación de sus lotes, mientras que otras regiones avanzaron con rapidez tras la mejora de las condiciones climáticas.
No todas las zonas corrieron con la misma suerte. En Rio Grande do Sul, un estado tradicionalmente fuerte en la producción de oleaginosas, la falta de lluvias continúa afectando el desarrollo inicial del cultivo. Técnicos y productores advierten que, si la situación persiste, podrían producirse nuevos ajustes en el rendimiento esperado. Este estado, que suele recuperar parte de la producción tardía del país, enfrenta un riesgo mayor si los patrones de precipitación no se estabilizan durante diciembre y enero.
En términos de superficie, Brasil espera sembrar 48,9 millones de hectáreas con soja en esta campaña, lo que representa un incremento del 3,4% respecto de la temporada anterior. Este crecimiento estructural responde a la demanda internacional sostenida, a la competitividad logística en expansión y a la consolidación del país como principal productor y exportador mundial de soja.
El mercado seguirá de cerca las próximas actualizaciones de Conab, ya que los ajustes del organismo suelen estar en línea con la evolución real del clima sobre las diferentes regiones productivas. Si las lluvias se mantienen dentro de la normalidad y no se registran episodios severos de estrés hídrico o exceso de humedad, Brasil podría alcanzar nuevamente un volumen histórico, consolidando su posición en el comercio global de commodities.

