Industria Arrocera

El arroz repunta en Brasil, pero los productores todavía enfrentan márgenes ajustados

La menor oferta disponible y la necesidad de las industrias de recomponer stocks impulsaron el arroz en Rio Grande do Sul, aunque los márgenes siguen presionados.

Ana Sofía Pineda
Redactora especializada en agricultura en América Latina. Cubre actualidad agropecuaria, política rural, innovación y comercio agroalimentario, con foco en el impacto regional de las decisiones productivas y regulatorias.

Los precios del arroz en cáscara comenzaron a recuperarse en Rio Grande do Sul, principal estado productor de Brasil, sostenidos por una menor disponibilidad de materia prima y por la necesidad de la industria de recomponer sus existencias, según informó este 26 de agosto el Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada (Cepea). El movimiento permitió mejorar la relación entre las cotizaciones y los costos productivos, aunque los márgenes calculados para julio todavía permanecieron por debajo de los registrados en el mismo período de 2025, lo que mantiene la presión económica sobre los establecimientos arroceros.

La recuperación de las cotizaciones no se tradujo, por ahora, en un aumento significativo de la oferta. Los productores mantienen una baja disposición a vender, incluso frente a la mejora observada en el mercado spot, mientras los compradores buscan limitar el impacto de los nuevos valores. Esa diferencia entre las expectativas de quienes poseen el cereal y las propuestas realizadas por la demanda mantiene reducido el número de operaciones y evita que el repunte de precios derive inmediatamente en un mayor movimiento comercial.

Menos arroz disponible y necesidad de stocks sostienen los precios

Cepea identifica dos factores detrás de la recuperación: la limitada disponibilidad de arroz en cáscara y la necesidad de reposición de stocks por parte de la industria. Las empresas requieren materia prima para mantener su actividad, pero deben competir por una oferta que continúa restringida. Esa combinación proporciona soporte a las cotizaciones y mejora parcialmente una ecuación que venía afectando a los productores por la relación entre precios recibidos y costos necesarios para producir.

Para la industria, sin embargo, el aumento del valor de la materia prima presenta otra dificultad. Las empresas encuentran obstáculos para trasladar la suba del arroz en cáscara al precio del producto beneficiado, lo que presiona sus propios márgenes y limita la capacidad para mejorar las ofertas realizadas a los productores. El mercado queda así condicionado por dos posiciones: vendedores que buscan aprovechar la recuperación y compradores que intentan evitar un encarecimiento que después no puedan transferir a los siguientes eslabones comerciales.

La distancia entre los precios pretendidos por vendedores y compradores explica por qué las negociaciones continúan siendo puntuales. Aunque las cotizaciones muestran una reacción favorable, la recuperación todavía no alcanza para devolver los márgenes a los niveles observados un año atrás. Este dato resulta especialmente relevante para evaluar la situación económica del productor, ya que una mejora nominal del precio no necesariamente implica una recomposición equivalente de la rentabilidad cuando los costos permanecen elevados.

Las lluvias agregan incertidumbre sobre la campaña 2026/27

El clima sumó una nueva variable al mercado durante los últimos días. Las lluvias registradas en algunas regiones de Rio Grande do Sul dificultaron el transporte del cereal, generando problemas logísticos en momentos en que la oferta disponible ya se encuentra limitada. Las complicaciones para movilizar el arroz pueden reforzar temporalmente la escasez en determinadas plazas y dificultar el abastecimiento de las industrias que necesitan recomponer inventarios.

Las precipitaciones también comenzaron a generar preocupación por una cuestión de mayor alcance productivo: la preparación de los suelos para la campaña arrocera 2026/27. Las condiciones de humedad pueden retrasar o complicar las tareas previas necesarias para avanzar con el nuevo ciclo, por lo que productores y operadores siguen la evolución meteorológica mientras el mercado intenta definir un nuevo equilibrio de precios.

El comportamiento de las próximas semanas estará condicionado por cuánto arroz decidan liberar los productores y por la capacidad de la industria para absorber los nuevos valores. Una mayor necesidad de reposición podría mantener el soporte sobre las cotizaciones, pero la dificultad para trasladar los costos al arroz procesado limita el margen de maniobra de los compradores.

A esa ecuación se suma ahora el avance de los trabajos para la nueva temporada. La evolución de las lluvias y las condiciones para preparar los lotes destinados a la campaña 2026/27 serán factores relevantes tanto para las decisiones productivas como para las expectativas de oferta futura, mientras el mercado de Rio Grande do Sul intenta consolidar una recuperación que todavía no logró devolver la rentabilidad a los niveles del año pasado.

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