Brasil reactiva la producción de urea y apuesta a reducir su dependencia externa
Petrobras confirmó el inicio de operaciones en dos plantas de fertilizantes nitrogenados del Nordeste, un paso clave para asegurar insumos estratégicos para el agro brasileño.
Brasil comenzó 2026 con una señal fuerte para su cadena agroindustrial. Durante enero, Petrobras confirmó el inicio de la producción de urea en dos plantas de fertilizantes nitrogenados ubicadas en el Nordeste del país, una en Laranjeiras y otra en Camaçari, marcando un hito en la reactivación de la capacidad productiva nacional.
En el caso de Sergipe, la planta -que ya producía amoníaco desde el 31 de diciembre de 2025- comenzó a elaborar urea el 3 de enero de este año. En tanto, la unidad de Bahía finalizó sus tareas de mantenimiento en diciembre y se encuentra actualmente en fase de puesta en marcha, con inicio de producción de urea previsto antes de fin de mes.
Ambas instalaciones forman parte de la reanudación de las Fábricas de Fertilizantes Nitrogenados (FAFEN), un proceso que busca reconstruir la autonomía brasileña en insumos clave para el agronegocio, en un contexto global marcado por alta volatilidad de precios y dependencia de importaciones.
Las dos plantas producirán amoníaco, urea y ARLA 32, un agente reductor líquido utilizado para disminuir emisiones en vehículos diésel. Cada una recibió inversiones iniciales por R$ 38 millones, y su reactivación ya generó 1.350 empleos directos y 4.050 indirectos, con impacto positivo en las economías regionales del Nordeste.
La planta de Sergipe cuenta con capacidad para producir 1.800 toneladas diarias de urea, lo que representa cerca del 7 % del mercado nacional. En Bahía, la unidad de Camaçari puede alcanzar 1.300 toneladas diarias, equivalentes al 5 % del consumo interno. Además, la operación de FAFEN-BA incluye las terminales marítimas de amoníaco y urea en el Puerto de Aratu, en la ciudad de Candeias, un punto logístico clave para la distribución.
Un paso estratégico para el agro y la industria
Según explicó William França, director de Procesos Industriales y Productos de Petrobras, las dos FAFEN del Nordeste, junto con Araucária Nitrogenados SA (ANSA), ubicada en Paraná, permitirán cubrir el 20 % de la demanda total de urea en Brasil. La expectativa oficial es que ese porcentaje se eleve al 35 % en los próximos años, con la construcción de una nueva planta en Mato Grosso do Sul.
Actualmente, toda la urea consumida en Brasil es importada, una situación que deja al país expuesto a shocks externos. Con la reactivación de la producción local, Petrobras busca ampliar la oferta interna, reducir la dependencia externa y fortalecer la cadena productiva del agronegocio, especialmente en cultivos extensivos y sistemas ganaderos que dependen del fertilizante y de la urea para alimentación de rumiantes.
Más allá del agro, la producción de fertilizantes nitrogenados también abastece a otras industrias como la textil, pinturas, papel y celulosa, ampliando el impacto económico de las plantas. En el caso del ARLA 32, la producción local contribuye además a mejorar los estándares ambientales, al facilitar el cumplimiento de normas de reducción de emisiones vehiculares.
Desde la compañía subrayaron que se trata de una decisión estratégica, ya que el proceso utiliza gas natural como principal materia prima, lo que permite diversificar los destinos del gas producido por Petrobras, generar valor agregado industrial y reforzar la seguridad de abastecimiento del país.
La reactivación de las FAFEN del Nordeste se inscribe así en una agenda más amplia de soberanía productiva, con foco en insumos críticos para el agro brasileño, en un momento en que la disponibilidad y el costo de los fertilizantes siguen siendo una variable clave para la competitividad del sector.

