Cacao y arroz absorben casi tres de cada cuatro pesos del crédito agrícola
Ambos cultivos concentraron más del 73% del financiamiento destinado a los principales rubros agrícolas, impulsados por su peso económico y estratégico.
El cacao y el arroz se consolidaron como los principales destinos del financiamiento agropecuario al cierre de 2025, concentrando el 73,4% de los créditos otorgados a los cinco cultivos con mayor exposición financiera dentro del sistema bancario. La fuerte participación de ambos rubros refleja su importancia económica, productiva y estratégica para el sector agropecuario, en un contexto marcado por elevados precios internacionales del cacao y la necesidad de garantizar el abastecimiento interno de alimentos.
Datos de la Superintendencia de Bancos muestran que las actividades vinculadas al cacao, arroz, banano, café y aguacate acumularon una cartera de RD$36.795,6 millones. De ese total, RD$27.008,4 millones correspondieron exclusivamente al cacao y al arroz, confirmando el peso dominante de ambos cultivos dentro del financiamiento agrícola.
La concentración crediticia responde a realidades distintas. Mientras el arroz ocupa un papel central en la seguridad alimentaria nacional, el cacao se ha convertido en uno de los productos agrícolas con mejores perspectivas de ingresos gracias a la demanda internacional y a la escalada de precios registrada en los últimos años.
El cacao mantiene el atractivo por los precios internacionales
El cacao atraviesa uno de los ciclos de precios más favorables de las últimas décadas. Las dificultades productivas registradas en África Occidental, principal región abastecedora del mundo, impulsaron fuertes aumentos en las cotizaciones internacionales y mejoraron las perspectivas para los países exportadores de América Latina y el Caribe.
Este escenario fortaleció el interés por el financiamiento del sector, especialmente en actividades relacionadas con renovación de plantaciones, manejo agronómico y ampliación de capacidad productiva.
Aunque el cultivo experimentó una reducción de actividad durante 2020 debido a los efectos económicos de la pandemia, desde 2021 comenzó una recuperación progresiva que permitió restablecer los niveles de financiamiento y acompañar la expansión de la actividad exportadora.
La expectativa del mercado es que el cacao continúe siendo uno de los cultivos con mayor capacidad para atraer inversiones, particularmente si se mantienen los niveles actuales de demanda y los precios internacionales siguen por encima de los promedios históricos.
El arroz sigue siendo estratégico para el financiamiento rural
En el caso del arroz, su liderazgo crediticio está estrechamente vinculado a su importancia dentro de la alimentación nacional y a los programas de apoyo impulsados por entidades financieras y organismos públicos.
Durante 2025, el Banco de Reservas puso a disposición RD$12.000 millones a través de su Programa de Pignoración de Arroz, con el objetivo de respaldar la cosecha correspondiente al ciclo 2025-2026 y facilitar el acceso a capital de trabajo para los productores.
La disponibilidad de financiamiento resulta clave para sostener una actividad que requiere importantes inversiones en semillas, fertilización, maquinaria y manejo del agua.
Más allá del liderazgo de cacao y arroz, los datos también reflejan una elevada concentración del crédito agrícola en un número reducido de actividades productivas. Banano, café, aguacate, tubérculos y hortalizas participan de la cartera agropecuaria, aunque con niveles significativamente menores.
Para el sector financiero y productivo, el desafío consiste en mantener el apoyo a los cultivos estratégicos sin descuidar la diversificación agrícola. Una mayor distribución del financiamiento podría contribuir a fortalecer nuevas cadenas productivas, ampliar oportunidades de inversión y reducir la dependencia de un número limitado de rubros.
Mientras tanto, cacao y arroz continúan ocupando el centro del mapa crediticio agropecuario, impulsados por factores distintos pero con un mismo resultado: concentrar la mayor parte de los recursos destinados al desarrollo del campo.

