Venezuela

Cacao venezolano: calidad premium con bajo volumen y presión productiva

Venezuela mantiene su prestigio en cacao fino de aroma, pero su baja escala productiva y los desafíos estructurales limitan su crecimiento en el mercado global.

Camila Vergara
Periodista especializada en frutas, normativas y comercio agroexportador. Cubre cadenas frutícolas, acceso a mercados y regulaciones con enfoque técnico y estratégico.

Venezuela produce apenas el 0,4% del cacao mundial, con unas 29.000 toneladas anuales, y mantiene a Europa como principal destino de exportación, según datos difundidos el 9 de abril por referentes del sector, en un contexto donde la reconocida calidad del grano contrasta con bajos niveles de producción, lo que limita su participación en el mercado internacional.

La información fue destacada por Andreína Portillo López, directora de la Fundación para el Desarrollo del Cacao (Funda Cacao), quien señaló que el país también está avanzando en la exploración de mercados en Asia y Medio Oriente, en busca de diversificar destinos y ampliar oportunidades comerciales para el sector.

Venezuela es ampliamente reconocida por la diversidad genética de su cacao, considerada una de las más ricas del mundo. Entre sus principales variedades se encuentran el Porcelana, el Chuao, los Criollos de Mérida y otras líneas tradicionales, altamente valoradas por la industria chocolatera internacional, especialmente en el segmento premium. Este posicionamiento le permite mantener presencia en mercados exigentes, incluso con volúmenes reducidos.

Producción limitada, Europa dominante y desafíos estructurales

A pesar de su reputación, el principal desafío del cacao venezolano es productivo. Los rendimientos actuales se ubican entre 350 y 400 kilos por hectárea, un nivel que se encuentra muy por debajo del umbral de rentabilidad, estimado en al menos 1.000 kilos por hectárea al año. Esta brecha refleja problemas estructurales vinculados a la falta de financiamiento, limitaciones en la asistencia técnica y la necesidad de renovar plantaciones.

El impacto del cambio climático también se suma a este escenario. Las lluvias prolongadas registradas en distintas zonas productoras han afectado el desarrollo de los cultivos, reduciendo la productividad y generando mayor incertidumbre en los ciclos agrícolas.

En el plano comercial, Europa se consolida como el principal destino del cacao venezolano, con países como Francia, Italia y Alemania liderando las importaciones. Estos mercados valoran especialmente los granos finos de aroma, lo que permite a Venezuela posicionarse en nichos de alto valor agregado.

Sin embargo, la fuerte dependencia de un solo bloque comercial impulsa al sector a buscar nuevas alternativas. Los productores y organismos vinculados al cacao avanzan en la apertura de mercados en Asia y países árabes, regiones donde el consumo de productos derivados del cacao muestra un crecimiento sostenido.

El desafío para Venezuela no pasa solo por aumentar su producción, sino por sostener su identidad como origen de cacao de calidad mientras mejora su escala, eficiencia y resiliencia frente a factores climáticos y económicos.

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