El café orgánico impulsa una transformación histórica en el campo peruano
Más del 40% del parque cafetalero de Perú produce café orgánico y Fairtrade, impulsando exportaciones, cooperativas y mejores precios internacionales.
El café peruano atraviesa una transformación histórica impulsada por la producción orgánica y el comercio justo. Más del 40% del parque cafetalero de Perú ya opera bajo estándares orgánicos y certificaciones Fairtrade, consolidando al país como uno de los principales referentes mundiales en producción sostenible de café. El dato fue destacado durante el II Foro de Café Fairtrade por Lorenzo Castillo, quien remarcó que el crecimiento del sector estuvo fuertemente ligado a las cooperativas, la organización de pequeños productores y la demanda internacional por cafés de alta calidad y origen sustentable.
Durante el encuentro, realizado en Perú, representantes del sector cafetalero señalaron que el país pasó de exportar café castigado por calidad en la década de 1990 a posicionarse hoy entre los proveedores más valorados dentro del segmento premium internacional.
Según explicó Castillo, en 1995 Perú contaba con aproximadamente 65.000 productores y 163.000 hectáreas cultivadas de café. En ese momento, cerca del 40% del grano era considerado "natural" y sufría castigos de precio cercanos al 4% en los mercados internacionales.
Tres décadas después, el escenario cambió radicalmente.En 2025, el país registró unas 380.000 hectáreas cultivadas por 200.000 productores, alcanzando una producción cercana a 4,7 millones de sacos de café.
Uno de los datos más relevantes es que alrededor de 160.000 hectáreas producen actualmente café orgánico y con sello FLO, asociado al comercio justo internacional.
El crecimiento fue impulsado principalmente por pequeños productores organizados en cooperativas, que lograron mejorar calidad, acceso a mercados y condiciones comerciales.
Las cooperativas transformaron el mapa cafetero peruano
El dirigente de la Junta Nacional del Café destacó que el comercio justo y el movimiento cooperativo tuvieron un papel decisivo en la expansión del café peruano.
Actualmente existen 283 cooperativas exportadoras, responsables de aproximadamente el 23% del volumen total exportado por el país.
La organización colectiva permitió a miles de pequeños agricultores acceder a certificaciones internacionales, financiamiento, asistencia técnica y mercados especializados donde los consumidores valoran trazabilidad, sostenibilidad ambiental y comercio ético.
El avance del café orgánico también posicionó a Perú dentro de uno de los segmentos de mayor crecimiento mundial.
La demanda internacional por productos sostenibles y producidos bajo criterios ambientales y sociales continúa expandiéndose, especialmente en mercados de Estados Unidos y Europa.
En este escenario, el café Fairtrade peruano logró diferenciarse gracias a su perfil de calidad y al trabajo de pequeños productores organizados.
Por su parte, Guillermo Aguilar afirmó que Perú lidera actualmente el número de organizaciones certificadas Fairtrade a nivel global.
De las 164 organizaciones Fairtrade existentes en el país, 153 pertenecen al sector cafetalero.
"El liderazgo no es casualidad. Es resultado del esfuerzo de miles de pequeños productores y productoras que trabajan con compromiso, calidad y respeto por las personas y el medio ambiente", señaló Aguilar.
El dirigente destacó además que cada taza de café Fairtrade representa inversiones en educación, salud, infraestructura rural, sostenibilidad ambiental y fortalecimiento comunitario.
América Latina fortalece el negocio del café sostenible
El modelo cooperativo y de comercio justo también gana relevancia en otros países de la región.
La presidenta de la Red Café de la Coordinadora Latinoamericana y del Caribe de Pequeños Productores y Trabajadores de Comercio Justo, Merlin Preza, sostuvo que América Latina avanzó hacia un modelo "más humano, solidario y sostenible" gracias al trabajo conjunto entre productores, consumidores y aliados comerciales.
Actualmente, la Red Café de CLAC reúne a 433 organizaciones de 11 países latinoamericanos, representando a más de 200.000 familias productoras.
Cada año, cerca de US$77,4 millones en primas Fairtrade regresan directamente a las comunidades rurales para financiar proyectos productivos, sociales y ambientales.
El crecimiento del café orgánico y de comercio justo también aparece como una estrategia de adaptación frente a desafíos cada vez mayores para el sector, como el cambio climático, la volatilidad de precios internacionales y las exigencias ambientales de los compradores globales.
En Perú, el avance de las certificaciones permitió además fortalecer la reputación internacional del café nacional y abrir nuevas oportunidades en segmentos premium donde los consumidores priorizan origen, sostenibilidad y calidad diferenciada.
Mientras el mercado mundial del café atraviesa cambios profundos en hábitos de consumo y estándares comerciales, el modelo peruano comienza a consolidarse como uno de los casos más fuertes de transformación agrícola basada en pequeños productores, valor agregado y sostenibilidad.

