Azúcar y etanol caen en Brasil por la presión de la cosecha 2026/27
La mayor oferta y la cautela de los compradores empujan los precios a la baja en São Paulo, mientras crece la incertidumbre en el mercado.
Los precios del azúcar y el etanol bajaron en Brasil durante la última semana de abril, según datos del Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada (Cepea), en un movimiento impulsado por el avance de la cosecha 2026/27 y una demanda más cautelosa, un escenario que impacta de lleno en uno de los principales complejos agroindustriales del mundo.
Más oferta presiona al azúcar en el principal polo productivo
El azúcar blanco cristal registró una caída relevante en el mercado físico del estado de São Paulo. El indicador Cepea/Esalq se ubicó el 20 de abril en R$ 99,39 por bolsa de 50 kilos, lo que representa una baja del 5,76% desde comienzos de abril.
El retroceso se explica por la combinación de una mayor disponibilidad de producto y una demanda debilitada. Los compradores redujeron su ritmo de adquisición y operaron con cautela, ante la expectativa de nuevas bajas en el corto plazo.
En paralelo, aunque las industrias aún transitan la etapa inicial de producción, el incremento progresivo de la molienda ya comienza a reflejarse en el mercado, reforzando la percepción de una oferta en expansión. A esto se suma la influencia del frente externo, donde los precios internacionales también muestran un comportamiento descendente.
El etanol cae con fuerza y suma presión desde el maíz
El mercado de etanol hidratado y anhidro replicó la tendencia bajista con mayor intensidad. Entre el 13 y el 17 de abril, el precio del etanol hidratado se ubicó en R$ 2,5920 por litro, con una caída del 7,01%, mientras que el etanol anhidro descendió a R$ 2,9575 por litro, marcando un retroceso del 7,43%.
El nivel alcanzado por el anhidro vuelve a ubicar al combustible por debajo de los R$ 3 por litro, un umbral que no se perforaba desde agosto del año pasado.
En cuanto a la dinámica comercial, el volumen de operaciones mostró una leve mejora, aunque concentrado en negocios puntuales y de menor escala. Los distribuidores continúan postergando compras, mientras que los vendedores incrementaron la oferta disponible ante el inicio de actividades en nuevas unidades productivas.
El panorama suma un factor adicional: el avance del etanol de maíz en la campaña 2026/27, que introduce mayor competencia en el mercado interno. A esto se agregan incertidumbres económicas y señales externas, que refuerzan la cautela entre los participantes del sector.

