Canadá vuelve a vender cebada cervecera a Colombia tras una década
La caída de precios y cambios en el mercado global reactivan el comercio entre ambos países, con oportunidades en América Latina.
Colombia volvió a comprar cebada cervecera canadiense en 2025 tras casi una década sin operaciones relevantes, con una adquisición de 56.000 toneladas que marca un cambio en la dinámica comercial entre ambos países. El movimiento cobra importancia en un contexto donde Canadá busca recolocar su producción en nuevos mercados tras perder espacio en Asia.
Durante los años 2000 y 2013, Colombia era un destino habitual para la cebada canadiense, con compras anuales que oscilaban entre 50.000 y 100.000 toneladas. Sin embargo, una combinación de factores -incluyendo cambios en los estándares de calidad, exigencias comerciales más estrictas y precios elevados- llevó a la interrupción del flujo.
Precios y oferta global reconfiguran el mercado
El regreso de Colombia como comprador está vinculado a un cambio en el entorno internacional. La reactivación de las exportaciones australianas hacia China desplazó parte de la cebada canadiense de ese mercado, generando un excedente exportable y presión a la baja sobre los precios.
A esto se sumó una cosecha récord en Canadá durante 2025, que alcanzó 9,73 millones de toneladas, un 19% más que el año anterior. Este aumento de la oferta contribuyó a mejorar la competitividad del producto en el mercado global.
Europa enfrentó una menor producción, lo que elevó los precios de la cebada en países clave como Francia. Este diferencial de precios abrió una ventana para que Colombia volviera a considerar el origen canadiense como alternativa viable.
Oportunidades en América Latina y expansión del mercado
El mercado latinoamericano aparece como una opción estratégica para Canadá. La región concentra una demanda estimada cercana a un millón de toneladas anuales de cebada cervecera, impulsada por el consumo de cerveza, que se mantiene más dinámico que en otras regiones.
Colombia se presenta como un punto de entrada relevante. La industria cervecera local continúa expandiéndose, con inversiones recientes que aumentaron la capacidad productiva, lo que sostiene la demanda de materia prima.
Además, la presencia de grupos cerveceros con operaciones en otros países de la región abre la posibilidad de extender el uso de cebada canadiense hacia mercados como Perú, Ecuador o Chile, aunque estos compiten con proveedores más cercanos como Australia y Argentina.
El desafío para Canadá será consolidar esta recuperación comercial y sostener su competitividad en un mercado cada vez más exigente. La evolución de precios, la calidad del grano y la logística serán factores clave para definir si este regreso se convierte en una tendencia sostenida o en una oportunidad puntual.

