Chile

Chile redefine las reglas para fertilizantes y bioestimulantes

Una nueva normativa obligará a detallar composición, trazabilidad y origen microbiano en fertilizantes y bioestimulantes.

AgroLatam
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La regulación del mercado de fertilizantes y bioestimulantes en Chile avanza hacia un nuevo marco normativo que busca mejorar la transparencia, la calidad de los productos y el control sanitario en el sector agrícola. La actualización de la Ley N° 21.349, actualmente en proceso de implementación, introduce cambios relevantes en el etiquetado, la trazabilidad y los sistemas de fiscalización de estos insumos utilizados en la producción agrícola.

Uno de los aspectos más destacados de la nueva normativa es la obligación para fabricantes e importadores de informar con mayor precisión la composición centesimal de los fertilizantes y bioestimulantes. Esta exigencia apunta a que los agricultores dispongan de información más clara sobre los nutrientes presentes en los productos, lo que permitirá tomar decisiones más informadas en la nutrición de los cultivos.

Las etiquetas deberán incluir también información detallada sobre la trazabilidad de los productos, lo que facilitará el seguimiento de los insumos desde su fabricación o importación hasta su utilización en el campo. El objetivo es fortalecer los sistemas de control y mejorar la transparencia del mercado.

En el caso de los bioestimulantes microbianos, la normativa exigirá especificar con claridad el género y la especie de los microorganismos utilizados en su formulación, una medida que busca garantizar mayor precisión científica y facilitar la evaluación técnica de estos productos.

La regulación también contempla mayores facultades de fiscalización para las autoridades, incluyendo inspecciones en terreno y la toma de muestras para verificar que los productos cumplan con las especificaciones declaradas.

La implementación del nuevo marco regulatorio será gradual. Desde el sector industrial se mantienen conversaciones con las autoridades para asegurar que el proceso se desarrolle de forma eficiente y que las empresas puedan adaptarse a los nuevos requisitos sin afectar la disponibilidad de insumos agrícolas.

En este proceso participa activamente la Asociación de la Industria Química de Chile (ASIQUIM), que ha estado monitoreando el desarrollo de los decretos y resoluciones complementarias vinculadas a la normativa. El gremio busca aportar una mirada técnica que permita equilibrar los objetivos regulatorios con las necesidades del sector productivo.

Desde la industria se reconoce que el objetivo de la ley es mejorar la calidad de los fertilizantes disponibles en el mercado y aumentar la transparencia en la información entregada a los usuarios. Sin embargo, también se plantea la necesidad de que la implementación considere la realidad del mercado chileno.

Chile representa un mercado relativamente pequeño dentro del comercio internacional de fertilizantes, por lo que el sector advierte que requisitos demasiado exigentes podrían afectar la disponibilidad de productos o generar mayores costos para fabricantes, importadores y agricultores.

Por esta razón, ASIQUIM ha sostenido reuniones con autoridades y ha participado en las consultas públicas del decreto y de las resoluciones asociadas. El objetivo es contribuir con información técnica que permita una aplicación equilibrada de la normativa y alineada con los estándares internacionales.

El gremio también creó un Comité de Fertilizantes, una instancia destinada a coordinar el trabajo técnico entre empresas asociadas y autoridades regulatorias. Esta comisión busca generar propuestas y recomendaciones que faciliten la implementación de la ley y permitan anticipar eventuales dificultades regulatorias.

Además del diálogo con el regulador, ASIQUIM pretende actuar como puente entre la autoridad y las empresas del sector, entregando orientación y capacitación a las compañías que deberán adaptarse a las nuevas exigencias.

El desafío para la industria es lograr que la normativa cumpla su propósito de fortalecer la calidad y transparencia del mercado sin generar impactos negativos en la competitividad del sector agrícola.

El uso de fertilizantes es un factor clave para la productividad agrícola y para la calidad nutricional de los alimentos, por lo que cualquier cambio regulatorio en este ámbito tiene efectos directos sobre la cadena productiva.

La implementación de la Ley N° 21.349 marcará una nueva etapa en la regulación de los insumos agrícolas en Chile, con un sistema que apunta a mayor control, mejor información para los agricultores y estándares más claros para fabricantes e importadores.

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