China desplaza a Rusia y se convierte en el mayor proveedor de fertilizantes de Brasil
El país asiático lidera los envíos tras un fuerte avance del sulfato de amonio y las mezclas N-P. El mercado opera con precios estables, demanda moderada y presión logística en Paranaguá.
El mercado brasileño de fertilizantes cerró noviembre con un dato que reconfigura el tablero mundial: China se convirtió en el principal proveedor hacia Brasil y dejó atrás a Rusia, tradicional líder. El salto responde al fuerte avance de los embarques de sulfato de amonio y mezclas nitrogenadas y fosfatadas que llegaron en volúmenes históricos.
Entre enero y octubre, las importaciones sumaron 38,3 millones de toneladas, un 4,6% más que el año pasado. De ese total, 9,76 millones tuvieron origen chino, un flujo tan acelerado que provocó esperas superiores a 60 días para descargar en el Puerto de Paranaguá. El movimiento, según la CNA, presiona la logística portuaria y eleva los costos operativos de los importadores.
A pesar del volumen, el mercado opera sin sobresaltos en precios. La demanda internacional -de India, EE.UU. y el propio Brasil- continúa débil y ayuda a mantener valores contenidos. En la primera mitad de noviembre, los promedios nacionales se ubicaron en:
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Urea: R$ 3.435/t
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MAP: R$ 4.887/t
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KCl: R$ 2.879/t
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SSP: R$ 2.077/t
Un poder de compra que mejora, pero no para todos
La caída progresiva de los precios durante 2025 alivió la relación de intercambio para buena parte del agro brasileño, aunque los resultados varían según el cultivo:
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Algodón: continúa bajo presión por fosfatos caros y una campaña con fibra de menor calidad.
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Soja: siente el impacto del dólar, sobre todo en operaciones con KCl.
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Café arábigo: es la única cadena donde el poder de compra mejora de manera sostenida.
Hasta agosto se entregaron 30,5 millones de toneladas en el mercado interno, un crecimiento del 9%. La CNA anticipa que 2025 cerrará con un nuevo récord, impulsado por compras tardías en Rio Grande do Sul. Para 2026, el organismo espera otro aumento, guiado por más área sembrada y la perspectiva de una cosecha nuevamente robusta.
Mientras Brasil mantiene su rol como uno de los mayores compradores globales, China consolida una posición estratégica que podría marcar las decisiones logísticas y comerciales del sector en los próximos ciclos.

