Panamá

Chiquita vuelve a cosechar bananas en Panamá tras casi una década fuera del país

Luego de reactivar sus operaciones en el país centroamericano, Chiquita concretó su primera cosecha de bananas en Panamá, bajo un modelo distinto al que operaba antes de su salida en 2015.

Tras casi diez años sin actividad, Chiquita comenzó a recolectar nuevamente bananas en Panamá, luego de reabrir parte de sus operaciones que habían sido cerradas a mediados de 2015. En aquel momento, la multinacional había despedido a unos 6.500 trabajadores y reportado pérdidas por 75 millones de dólares, en medio de un prolongado conflicto sindical vinculado a reformas del sistema de seguridad social.

Según confirmó el vocero de Chiquita Panamá, Alexander Gabarrete, esta primera cosecha está destinada exclusivamente al mercado interno y se realiza en una de las plantas de empaque ubicadas en la provincia occidental de Bocas del Toro. La fruta está siendo acondicionada en la planta de El Empalme, que actualmente emplea entre 20 y 30 trabajadores.

"Este primer paso cumple dos objetivos: realizar la primera cosecha enfocada en el mercado local y, al mismo tiempo, evaluar el desempeño de las plantas de empaque tras los trabajos de mantenimiento y reparación, luego de haber permanecido cerradas durante varios meses", explicó Gabarrete.

Desde el Gobierno panameño señalaron que las exportaciones de banana podrían retomarse a partir de febrero, una vez que el sistema productivo y logístico alcance el ritmo esperado. Antes del conflicto sindical registrado entre abril y junio del año pasado, la banana era el principal producto de exportación de Panamá, con un fuerte peso en la economía del país.

Previo a su salida, Chiquita operaba cerca de 5.000 hectáreas de plantaciones bananeras en Bocas del Toro, bajo un esquema de concesión. La empresa decidió cerrar luego de que el sindicato Sitraibana iniciara una huelga de casi dos meses en rechazo a una reforma del sistema de seguridad social que ya había sido aprobada.

Tras nuevas negociaciones con el gobierno del presidente José Raúl Mulino, la compañía acordó su regreso, aunque bajo un modelo de aparcería. En este esquema, Chiquita arrienda las tierras a productores locales sin transferir la propiedad, mientras se compromete a comprar la fruta y a regular la producción conforme a sus estándares internacionales.

La reactivación ya muestra impacto en el empleo: más de 1.600 trabajadores fueron contratados, lo que representa más de la mitad de los 3.000 puestos necesarios en la primera etapa, centrada en limpieza y mantenimiento de las plantaciones. En una segunda fase, se prevé la incorporación de otros 2.000 empleos vinculados a logística y producción de fruta.

De acuerdo con información oficial, Chiquita invertirá unos 30 millones de dólares para reactivar la producción en las 5.000 hectáreas bananeras y avanzar luego hacia la normalización de las exportaciones, en un contexto en el que Panamá busca recuperar protagonismo en el mercado internacional de bananas.

Agrolatam.com
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