Colombia

Colombia mejora el procesamiento de menta y apunta a mercados exigentes

Una empresa optimiza limpieza y reduce consumo de agua sin afectar calidad, en un negocio donde la precisión define el valor exportable.

Camila Vergara
Periodista especializada en frutas, normativas y comercio agroexportador. Cubre cadenas frutícolas, acceso a mercados y regulaciones con enfoque técnico y estratégico.

Una empresa colombiana especializada en hierbas frescas logró mejorar el procesamiento de menta fresca al optimizar la eliminación de insectos y reducir el uso de agua, en un sistema pensado para cumplir con estándares de exportación. El avance se da en 2026 y cobra relevancia porque eleva la calidad del producto sin comprometer su aroma ni estructura, dos variables críticas en este cultivo.

La firma La Corsaria procesa actualmente alrededor de 100 kilos de menta por hora, con margen para ampliar su capacidad. Todo el volumen se destina a exportación, principalmente hacia Estados Unidos, lo que obliga a sostener altos niveles de inocuidad y consistencia en cada lote.

Tecnología y precisión para un producto sensible

La menta es un cultivo que exige cuidado extremo. Sus hojas finas, su alto contenido de aceites esenciales y la presencia frecuente de insectos o partículas del campo plantean un desafío técnico: limpiar sin alterar el producto.

El proceso comienza con cosecha manual y armado de manojos, que luego ingresan a un sistema de lavado continuo. Allí, el punto crítico es la remoción de insectos pequeños -como larvas- sin dañar la hoja ni afectar su aroma.

Para lograrlo, el sistema utiliza inyección de agua desde la base que sumerge suavemente los manojos, combinada con un tambor específico que separa insectos y partículas finas. Este mecanismo permite una limpieza más homogénea sin necesidad de manipulación agresiva.

Colombia mejora el procesamiento de menta y apunta a mercados exigentes

Luego del lavado, una etapa adicional de enjuague elimina residuos de desinfección, mientras que el agua se reutiliza dentro del circuito, lo que reduce el consumo total y mejora la eficiencia operativa.

El secado es otro punto clave. La menta pasa por centrifugado controlado, lo que permite retirar humedad sin deteriorar la hoja. Este paso es determinante para evitar problemas en empaque y transporte, especialmente en envíos de larga distancia.

El sistema trabaja con una sola bomba de recirculación, lo que simplifica la operación y reduce costos. Además, su diseño permite mantenimiento rápido y acceso a los componentes, algo relevante en plantas que operan de forma continua.

El impacto va más allá del proceso interno. En mercados como Estados Unidos, donde las exigencias sanitarias son estrictas, la capacidad de garantizar limpieza, trazabilidad y uniformidad define la posibilidad de sostener exportaciones.

En el negocio de hierbas frescas, donde el valor está ligado a la calidad visual y aromática, cada detalle cuenta. Por eso, la incorporación de tecnología en etapas como lavado y secado se vuelve estratégica.

El caso muestra una tendencia que se repite en la agroindustria regional: la inversión en procesos más eficientes y precisos deja de ser opcional y pasa a ser una condición para competir en mercados internacionales.

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