Costa Rica

Costa Rica explora nuevas alternativas genéticas para blindar su negocio bananero

Ante el avance global de enfermedades devastadoras, CORBANA evalúa nuevos cultivares de banano con resistencia a Sigatoka Negra y Fusarium R4T.

Costa Rica comenzó a dar pasos concretos para diversificar su base genética en banano y anticiparse a los riesgos sanitarios que amenazan al cultivo a nivel mundial. La Corporación Bananera Nacional (CORBANA) presentó a representantes de la industria los resultados de una evaluación agronómica de nuevos cultivares, como parte de un proceso orientado a medir su comportamiento productivo, su aceptación por parte del consumidor y su eventual incorporación con fines comerciales.

Los materiales analizados fueron evaluados por la Dirección de Investigaciones de CORBANA y provienen de acuerdos de cooperación con dos instituciones de referencia internacional: el Centro Francés de Investigación Agrícola para el Desarrollo Internacional (CIRAD) y la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (EMBRAPA). El objetivo central del trabajo es identificar cultivares con potencial comercial que, al mismo tiempo, presenten resistencia a dos de las principales amenazas fitosanitarias del banano: la Sigatoka Negra y el Fusarium Raza 4 Tropical (Foc R4T).

Si bien Costa Rica se mantiene libre de Fusarium R4T, la corporación recordó que el país opera bajo un estado permanente de alerta sanitaria, con estrictas medidas de prevención para evitar el ingreso del patógeno. En ese marco, la investigación genética aparece como una herramienta clave de mediano y largo plazo. "Aunque no tenemos presencia de Fusarium Raza 4 Tropical, trabajamos muy duro para prevenir su ingreso. Debemos estar preparados, porque esto plantea retos que nos permitirán garantizar la continuidad del negocio del banano costarricense en el mundo", señaló Marcial Chaverri, gerente general de CORBANA.

Desde el área técnica, Roy Arce Rojas, coordinador de Agrofisiología, explicó que las evaluaciones no se limitan al rendimiento o la sanidad, sino que también incluyen el análisis del comportamiento de los cultivares en las condiciones ecológicas propias de la región bananera costarricense, así como la percepción del consumidor respecto a sus características organolépticas, como sabor, aroma y textura. "Presentamos estos materiales a los productores para que participen del proceso de evaluación. Empezamos en parcelas experimentales pequeñas, con el fin de construir una base de información que nos permita contar con alternativas reales ante una eventual llegada del Fusarium R4T", explicó.

El proceso incluyó además un día de campo en el Jardín de Musas del Centro de Investigaciones de CORBANA, en La Rita de Pococí, donde los participantes recorrieron las áreas de cultivo, conservación y análisis de los cultivares en estudio. Este banco genético alberga variedades que hoy no forman parte de la oferta comercial, pero que cumplen un rol estratégico en las investigaciones científicas permanentes que desarrolla la institución.

Como parte de la jornada, se realizó una degustación de seis variedades provenientes de EMBRAPA y CIRAD, con el objetivo de evaluar su calidad y medir el nivel de aceptación general. "Es una forma de verificar si estos cultivares son realmente promisorios. La opinión sobre textura, sabor y olor es fundamental, porque nos da un marco de referencia para pensar en su desarrollo futuro", señaló Rafael Segura, de la Dirección de Investigaciones de CORBANA.

La introducción de este nuevo material genético no es un proceso simple. Según explicó la corporación, las plantas ingresan al país bajo protocolos fitosanitarios estrictos, pasan por etapas de cuarentena y adaptación, y solo luego son trasladadas a las áreas experimentales para su evaluación agronómica. Este procedimiento garantiza la seguridad fitosanitaria antes de exponer los cultivares a las condiciones productivas locales.

Con este trabajo, Costa Rica refuerza una estrategia basada en prevención, ciencia y planificación, en un contexto global donde las enfermedades del banano avanzan y obligan a los países productores a repensar su modelo productivo. La apuesta por nuevos cultivares no busca reemplazos inmediatos, sino opciones viables que permitan sostener la competitividad del banano costarricense en los mercados internacionales frente a escenarios cada vez más desafiantes.

Agrolatam.com
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