El melón de Costa Rica arranca la campaña con mejores perspectivas productivas
Tras dos temporadas marcadas por lluvias tardías, se inicia los envíos a Europa con mejores condiciones climáticas, mayor estabilidad y expectativas positivas en calidad y volumen.
La nueva campaña de melón en Costa Rica comenzó con señales alentadoras para el sector exportador. Luego de dos temporadas condicionadas por lluvias tardías que afectaron la calidad de la fruta, el ciclo actual muestra mejores condiciones climáticas y un escenario más favorable para la producción destinada a los mercados internacionales.
Los primeros embarques se concretaron a comienzos de enero, con envíos de melón tipo Galia, melón amarillo y sandía con destino a Europa. En las semanas siguientes se suman los despachos de melón Cantaloupe y mini sandías, ampliando la oferta exportable en un momento clave del calendario comercial.
Desde Global Producers, operador con base en los Países Bajos y presencia productiva en Centroamérica, destacaron que el comportamiento del clima marcó una diferencia sustancial respecto de los ciclos anteriores. La finalización más temprana y homogénea del período lluvioso, junto con temperaturas diurnas y nocturnas óptimas, permitió atravesar la fase crítica del cultivo sin sobresaltos, mejorando las perspectivas tanto en calidad como en volumen.
A nivel productivo, el esquema de cultivos en Costa Rica continúa ajustándose a la evolución del consumo. Mientras se observa una mayor diversificación en variedades de sandía, la superficie destinada a melón amarillo, Galia y Cantaloupe muestra una reducción gradual, una tendencia que refleja cambios en las preferencias de los consumidores durante la última década y que podría tener impacto en momentos específicos de alta demanda estacional, como el período de Ramadán.
La operación agrícola en el país está liderada por Pafru, unidad productiva de Global Producers en Costa Rica, que cultiva melones y sandías sobre una superficie cercana a 1.100 hectáreas. Para el período comprendido entre febrero y mayo, la empresa proyecta la exportación de alrededor de 1.500 contenedores, consolidando su rol como proveedor relevante en la ventana centroamericana.
Con mejores condiciones climáticas y un esquema productivo más estable, la campaña 2026 se perfila como una oportunidad de recuperación para el melón costarricense, en un contexto donde la regularidad de oferta y la calidad siguen siendo factores determinantes para sostener la competitividad en los mercados internacionales.

