Cuba apuesta por semillas propias para producir más papa y café ante la crisis
Villa Clara impulsa investigaciones para adaptar cultivos estratégicos, reducir importaciones y fortalecer la producción local de alimentos.
Villa Clara avanza con proyectos científicos orientados a desarrollar semillas locales de papa y variedades de café adaptadas al llano para reducir la dependencia de importaciones agrícolas. La iniciativa, impulsada por investigadores de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas junto a instituciones productivas, busca responder a los problemas de abastecimiento, costos elevados y baja disponibilidad de alimentos que enfrenta Cuba.
La provincia trabaja en una estrategia que combina investigación, adaptación de cultivos y aprovechamiento de recursos nacionales. Uno de los principales objetivos es lograr una semilla autóctona de papa que pueda sostener la producción sin depender de compras externas. Para un país con fuertes limitaciones económicas y dificultades para acceder a insumos agrícolas, disponer de material propio representa una herramienta clave para mejorar la planificación de las cosechas.
Semillas locales para recuperar un cultivo estratégico
El desarrollo del proyecto de papa se realiza en cuatro municipios de Villa Clara y cuenta con la colaboración del Instituto Nacional de Viandas Tropicales (Inivit). La búsqueda apunta a obtener semillas capaces de adaptarse a las condiciones productivas locales y disminuir la exposición a los costos internacionales. La dependencia de material importado ha sido uno de los factores que más presión genera sobre los agricultores.
La necesidad de avanzar hacia nuevas alternativas quedó reflejada en los resultados recientes del cultivo. La campaña de papa 2024-2025 en Villa Clara alcanzó apenas 2.240 toneladas sembradas en más de 200 hectáreas, con un rendimiento cercano a 11 toneladas por hectárea. La cifra estuvo por debajo de los valores habituales y mostró las dificultades que atraviesa una producción históricamente importante para la alimentación cubana.
La investigación apunta a obtener variedades adaptadas a las condiciones locales y mejorar el rendimiento de los cultivos.
A escala nacional, el escenario también muestra grandes desafíos. La producción de papa registró una caída significativa durante 2025, afectada por el aumento del precio de los suministros tecnológicos, las dificultades para acceder a semillas importadas y las limitaciones productivas acumuladas. Frente a este panorama, la investigación busca ofrecer una alternativa que pueda trasladarse desde los laboratorios hacia los campos.
El vicerrector de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas y coordinador del Grupo de Alimentos del Polo Científico Productivo de Villa Clara, Raciel Lima Orozco, reconoció que transformar avances científicos en resultados productivos continúa siendo complejo. Según explicó, existen investigaciones validadas, pero las condiciones actuales dificultan llevarlas a una aplicación masiva.
Café en zonas llanas: una nueva apuesta productiva
Otro de los proyectos busca cambiar la forma tradicional de producir café en Cuba. Históricamente asociado a zonas montañosas del oriente del país, investigadores trabajan ahora con variedades capaces de crecer en áreas llanas, principalmente en los municipios de Remedios y Placetas. El objetivo es ampliar la superficie disponible y generar nuevas oportunidades agrícolas fuera de las regiones habituales.
La adaptación del café al llano representa un desafío técnico debido a las exigencias del cultivo en materia de temperatura, humedad y manejo agronómico. Sin embargo, los especialistas consideran que la selección de variedades adecuadas puede abrir una nueva etapa productiva. Esta línea de investigación busca aportar alternativas ante la necesidad de incrementar la disponibilidad nacional de alimentos.
Investigadores trabajan en variedades de café capaces de producir fuera de las zonas montañosas tradicionales.
La estrategia científica de Villa Clara también incluye desarrollos vinculados a la producción animal. Entre ellos aparecen suplementos minerales para ganado, mezclas destinadas a la alimentación porcina y soluciones para mejorar la producción avícola. Estos avances fueron elaborados con participación de especialistas universitarios y sectores productivos de la provincia.
La búsqueda de soluciones locales ocurre en medio de una situación alimentaria compleja. Cuba importa una parte importante de los alimentos que consume y enfrenta dificultades relacionadas con disponibilidad, precios y capacidad productiva interna. Para las autoridades y centros científicos, reducir la dependencia externa se convirtió en una prioridad dentro de los planes agrícolas.
Las medidas económicas anunciadas recientemente incluyen cambios orientados al sector agropecuario, como modificaciones en el uso de tierras, mecanismos de comercialización y mayor autonomía para determinadas estructuras productivas. El desafío será lograr que esas transformaciones permitan acelerar la llegada de innovaciones al campo.
Para los investigadores, el valor de estos proyectos estará determinado por su impacto real sobre la producción y el acceso de la población a los alimentos. La posibilidad de obtener semillas nacionales, diversificar cultivos y aprovechar mejor cada región agrícola aparece como una de las apuestas para reconstruir capacidades productivas y reducir la vulnerabilidad frente al mercado externo.

