Ecuador acelera el uso de bioinsumos por la suba global de fertilizantes
El Gobierno ecuatoriano impulsa capacitaciones masivas para producir fertilizantes biológicos mientras los costos agrícolas siguen en aumento.
El Gobierno de Ecuador comenzó a acelerar la capacitación de productores rurales para elaborar bioinsumos y fertilizantes biológicos frente al fuerte aumento internacional de los fertilizantes químicos y la presión creciente sobre los costos agrícolas. La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP), busca reducir la dependencia de insumos importados y fortalecer alternativas más económicas y sostenibles para el campo ecuatoriano.
El programa avanza en un momento de fuerte tensión para el agro regional debido al encarecimiento global de fertilizantes derivados del petróleo, las dificultades logísticas internacionales y el impacto de conflictos geopolíticos sobre el comercio de insumos estratégicos.
Más productores elaboran fertilizantes biológicos en Ecuador
Según datos oficiales, más de 28.000 productores ya recibieron capacitación para elaborar bioinsumos en distintas regiones del país. Entre 2025 y lo que va de 2026, el MAGP realizó cientos de jornadas técnicas dentro del Proyecto Integral de Diversificación Agroproductiva y Reconversión Agrícola.
Los agricultores aprenden a producir preparados biológicos destinados al control de plagas, fortalecimiento de cultivos y recuperación de la fertilidad del suelo. Entre los productos elaborados aparecen bioles, compostaje, bokashi, té de estiércol, purín de ganado y microorganismos de montaña.
El Gobierno sostiene que estos insumos permiten recuperar la fertilidad natural del suelo, mejorar el desarrollo radicular de las plantas y reducir parcialmente la dependencia de fertilizantes químicos tradicionales.
Además, autoridades ecuatorianas remarcaron que el uso de microorganismos y preparados biológicos apunta a generar alimentos más limpios y sistemas agrícolas con menor impacto ambiental.
Los bioinsumos avanzan, pero no reemplazan totalmente a los químicos
Especialistas del sector advierten que, si bien los bioinsumos representan una herramienta viable para reducir costos y mejorar la salud del suelo, todavía no pueden sustituir completamente a los fertilizantes convencionales.
Analistas agropecuarios explican que los fertilizantes químicos siguen siendo necesarios para reponer nutrientes específicos extraídos por los cultivos y que una transición total hacia esquemas exclusivamente orgánicos podría generar riesgos productivos si no se realiza de manera gradual.
En Ecuador también crece la preocupación por el aumento de precios de fertilizantes importados desde Colombia. Según referentes del sector, algunos productos pasaron de costar cerca de US$42 a US$60 por saco de 50 kilos, mientras que el incremento general de precios oscila entre 20% y 40%.
A esto se suma la incertidumbre internacional provocada por la guerra en Medio Oriente y el encarecimiento energético, factores que continúan impactando sobre toda la cadena de producción agrícola.
Pese a estas dificultades, el avance de los bioinsumos comienza a ganar espacio entre pequeños y medianos productores ecuatorianos que buscan reducir gastos, mejorar la fertilidad de sus tierras y depender menos de mercados externos cada vez más volátiles.

