El arroz en Ecuador entra en zona crítica por exceso de oferta y caída de precios
La cosecha avanza con fuerza mientras crece la preocupación por miles de toneladas sin salida comercial y productores presionados por las deudas.
Ecuador atraviesa un momento delicado para su sector arrocero en plena cosecha, con una fuerte sobreoferta que ya comenzó a presionar los precios internos y genera preocupación entre pequeños y medianos productores. El problema se agravó por la paralización de exportaciones hacia Colombia, mercado clave para absorber los excedentes del cereal ecuatoriano.
Actualmente, el país acumula alrededor de 260.000 toneladas de arroz pilado, volumen equivalente a cerca de cuatro meses de consumo nacional. Mientras tanto, la nueva cosecha continúa ingresando al mercado y aumenta el temor de una caída todavía más profunda de los precios.
Los valores del arroz en cáscara ya comenzaron a descender hasta los 26 y 27 dólares por saca de 205 libras, muy por debajo del precio de sustentación que oscila entre 34 y 36 dólares, dependiendo del tipo de grano.
Los productores enfrentan presión financiera y falta de almacenamiento
La situación golpea especialmente a pequeños y medianos agricultores, que necesitan vender rápidamente para cubrir préstamos, costos de producción e insumos agrícolas.
El Ministerio de Agricultura intervino temporalmente con la compra de 20.000 toneladas para intentar sostener los precios, aunque el volumen resulta insuficiente frente al excedente acumulado.
El sector recuerda además que Colombia suele absorber entre 80.000 y 150.000 toneladas de arroz ecuatoriano por año, especialmente entre mayo y junio, período clave para aliviar el mercado interno.
Uno de los mayores problemas es la falta de infraestructura para almacenar la nueva producción. Las piladoras ya trabajan al límite de su capacidad y el Estado tampoco cuenta con suficiente espacio para acumular reservas estratégicas.
El mercado teme repetir la crisis de precios de 2023
Productores y analistas advierten que una prolongación de los bajos precios podría provocar abandono de cultivos y generar problemas de abastecimiento en el mediano plazo.
El antecedente más cercano ocurrió en 2023, cuando problemas climáticos redujeron la producción y llevaron el precio del saco de arroz pilado a casi 60 dólares.
Ahora, las autoridades evalúan alternativas para abrir nuevamente exportaciones o construir reservas estratégicas ante la posibilidad de un nuevo evento asociado a El Niño, fenómeno que podría alterar nuevamente la producción agrícola regional.
El debate también vuelve a poner sobre la mesa la falta de políticas de largo plazo para estabilizar la comercialización del arroz y evitar los bruscos movimientos de precios que afectan tanto a productores como a consumidores.

