¿Ecuador tiene fertilizantes garantizados o se acerca un faltante?
El abastecimiento está cubierto hasta julio, pero la dependencia externa y la tensión global ponen en duda el escenario para la segunda mitad del año.
Ecuador enfrenta un escenario de incertidumbre en el mercado de fertilizantes, marcado por tensiones geopolíticas y restricciones comerciales, aunque el abastecimiento interno se mantiene asegurado en el corto plazo. Según confirmó Carlo Llerena, gerente de Fertisa AGIF, el país cuenta con insumos suficientes para cubrir la demanda agrícola al menos hasta julio de 2026, un dato que da cierto alivio al sector productivo.
El contexto internacional, sin embargo, es complejo. Factores como los conflictos en Medio Oriente, la guerra entre Rusia y Ucrania -uno de los principales proveedores globales de fertilizantes- y las restricciones de exportación de China sobre insumos clave como el ácido sulfúrico están generando presión en la cadena de suministro y volatilidad en los precios.
Ecuador mantiene una fuerte dependencia del exterior: entre el 90% y 95% de las materias primas utilizadas en fertilizantes son importadas, lo que expone al país a cualquier alteración en el comercio internacional. Esta situación obliga a las empresas a reforzar estrategias de abastecimiento para evitar interrupciones en la provisión.
A nivel local, el sector trabaja para sostener la oferta y adaptarse a un escenario cambiante. En ese sentido, desde Fertisa destacan el desarrollo de nuevas soluciones, como fertilizantes líquidos, que permiten optimizar costos y mejorar la eficiencia en el uso de nutrientes, especialmente en contextos de precios elevados.
Incertidumbre global y dependencia externa condicionan el segundo semestre
El panorama hacia la segunda mitad de 2026 aparece más incierto. "Estamos en una tormenta perfecta", advirtió Llerena, en referencia a la combinación de conflictos internacionales, especulación de precios y restricciones comerciales que podrían afectar tanto la disponibilidad como el costo de los insumos.
En paralelo, la empresa avanza en acuerdos con compañías internacionales como Nutrien para incorporar tecnologías complementarias. Estas soluciones no reemplazan a los fertilizantes tradicionales, pero pueden ayudar a mejorar la eficiencia según el cultivo y las condiciones productivas.
Otro factor que podría incidir es el clima. La posibilidad de un evento de El Niño genera preocupación en el sector, ya que lluvias intensas podrían provocar pérdida de nutrientes en el suelo por lixiviación, reduciendo la efectividad de la fertilización y elevando los costos productivos.
El agro ecuatoriano se mantiene así en estado de alerta, con el foco puesto en la evolución del mercado internacional y las condiciones climáticas. En un escenario marcado por la incertidumbre, la planificación y el uso eficiente de fertilizantes serán determinantes para sostener la producción en los próximos meses.

