Agricultura

El Niño golpea al agro y la ONU alerta por una crisis alimentaria en Centroamérica

La ONU advierte que El Niño amenaza millones de personas en Centroamérica y pone en riesgo la producción agrícola, la economía rural y la seguridad alimentaria.

María Fernanda Solís
Periodista agroalimentaria especializada en comercio regional, sostenibilidad, logística y tendencias globales del sector agroindustrial.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU), a través del Programa Mundial de Alimentos (WFP), advirtió este fin de semana que el fenómeno climático El Niño podría provocar un fuerte deterioro de la seguridad alimentaria en Centroamérica durante los próximos meses. La alerta fue realizada el 25 de julio por el director ejecutivo interino del organismo, Carl Skau, desde Ciudad de Guatemala, tras recorrer comunidades rurales de Guatemala y El Salvador. La advertencia cobra relevancia porque amenaza la producción de alimentos, la economía de pequeños productores y la estabilidad social de una de las regiones más vulnerables al cambio climático.

La preocupación se concentra especialmente en el Corredor Seco centroamericano, una extensa franja que atraviesa el sur de México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y parte de Costa Rica, donde viven alrededor de 10,5 millones de personas que dependen casi exclusivamente de la agricultura familiar. Según explicó Skau, las proyecciones climáticas anticipan sequías prolongadas combinadas con lluvias extremas, un escenario que podría destruir cultivos básicos como maíz y frijol, pilares de la alimentación regional. Para el organismo internacional, la combinación de estos eventos incrementa el riesgo de pobreza, migración e inseguridad alimentaria.

El director ejecutivo interino del Programa Mundial de Alimentos (WFP, en inglés) de las Naciones Unidas, Carl Skau, habla en una entrevista con EFE, en Ciudad de Guatemala (Guatemala). Skau considera que el fenómeno El Niño amenaza con asestar un "golpe duro" a la seguridad alimentaria en Centroamérica, con especial incidencia en el Corredor Seco de Guatemala y El Salvador. /(EFE/ Alex Cruz).

El director ejecutivo interino del Programa Mundial de Alimentos (WFP, en inglés) de las Naciones Unidas, Carl Skau, habla en una entrevista con EFE, en Ciudad de Guatemala (Guatemala). Skau considera que el fenómeno El Niño amenaza con asestar un "golpe duro" a la seguridad alimentaria en Centroamérica, con especial incidencia en el Corredor Seco de Guatemala y El Salvador. /(EFE/ Alex Cruz).


Sequías prolongadas ponen en riesgo la producción y la economía rural

Durante su visita a comunidades agrícolas, el representante del WFP comprobó que la falta de lluvias ya provocó pérdidas importantes en las siembras. En algunas localidades de Guatemala y El Salvador no se registraron precipitaciones durante cuatro semanas consecutivas, situación que dejó sin posibilidades de recuperación a numerosos cultivos destinados al autoconsumo. "Si las familias dependen de esas plantas para alimentarse, el problema ya no es futuro, sino presente", resumió el funcionario al describir la gravedad del escenario observado en terreno.

El impacto trasciende la producción agrícola. La pérdida de cosechas reduce ingresos familiares, limita el abastecimiento de alimentos en mercados locales y aumenta la presión sobre los sistemas de asistencia social. Además, la variabilidad climática dificulta la planificación de las campañas agrícolas y compromete las cadenas de valor agroalimentarias, afectando desde los pequeños productores hasta los mercados regionales. La ONU advierte que los avances logrados durante los últimos años en la reducción de la desnutrición infantil podrían revertirse si no se implementan medidas preventivas de manera inmediata.

El Niño golpea al agro y la ONU alerta por una crisis alimentaria en Centroamérica

La ONU reclama inversiones para fortalecer la resiliencia del agro

Frente a este panorama, el Programa Mundial de Alimentos insistió en la necesidad de impulsar acciones tempranas para reducir el impacto del fenómeno climático. Entre las prioridades figuran inversiones en infraestructura hídrica, sistemas de alerta temprana, tecnologías de agricultura resiliente, fortalecimiento de la trazabilidad, mejoras en la gestión del agua y programas que permitan proteger los medios de vida rurales. También se promueve una mayor coordinación entre gobiernos, organismos internacionales y comunidades locales para responder con rapidez ante eventos extremos.

Otro de los desafíos señalados por Carl Skau es la disminución de los recursos destinados a programas humanitarios. El funcionario explicó que las contribuciones internacionales muestran una tendencia descendente, por lo que los gobiernos deberán incrementar el financiamiento interno para sostener las políticas alimentarias y nutricionales. En Guatemala, por ejemplo, el WFP trabaja junto a las autoridades para que el país pueda desarrollar, en el plazo de una década, mayor autonomía en la gestión de programas contra el hambre y la desnutrición.

Más allá de Centroamérica, la advertencia de Naciones Unidas refleja un desafío que alcanza a toda América Latina. El cambio climático está modificando los patrones productivos, incrementando la frecuencia de fenómenos extremos y elevando la incertidumbre para las actividades agropecuarias. Para una región que ocupa un lugar estratégico en el abastecimiento mundial de alimentos, fortalecer la resiliencia, incorporar innovación tecnológica y desarrollar políticas de adaptación será determinante para preservar la competitividad de sus exportaciones agroalimentarias y garantizar la seguridad alimentaria de millones de personas.

La situación del Corredor Seco evidencia cómo la combinación de variabilidad climática, limitaciones de infraestructura y restricciones presupuestarias puede transformarse rápidamente en una crisis humanitaria y económica. La ONU sostiene que anticiparse al impacto de El Niño será menos costoso que responder cuando la emergencia ya esté instalada, una advertencia que interpela tanto a los gobiernos de la región como a los organismos multilaterales y a toda la cadena agroalimentaria latinoamericana.

© AgroLatam. Todos los derechos reservados.
Esta nota habla de: