El Niño amenaza con frenar la baja de tasas y pone en alerta a América Latina
El fenómeno climático podría reavivar la inflación, encarecer alimentos y energía y alterar el rumbo de las tasas de interés en la región.
El fenómeno climático de El Niño volvió a encender las alarmas en América Latina. Un informe del banco suizo UBS, difundido esta semana, advirtió que un episodio de gran intensidad podría provocar un nuevo repunte de la inflación, retrasar la reducción de las tasas de interés y alterar las perspectivas de crecimiento de varias economías de la región. La advertencia llega en un momento clave, cuando numerosos bancos centrales latinoamericanos intentan consolidar el proceso de desinflación y avanzar hacia una política monetaria menos restrictiva. Sin embargo, el clima amenaza con convertirse nuevamente en un factor de riesgo para la estabilidad económica.
Según el informe, los efectos de El Niño van mucho más allá del clima. Las alteraciones en los patrones de lluvias pueden afectar la producción agrícola, la generación hidroeléctrica, la pesca, la infraestructura y las cadenas de valor agroalimentarias, provocando un encarecimiento de alimentos y energía. Para los mercados, esto implica un riesgo de mayores presiones inflacionarias y un eventual cambio en las expectativas sobre la política monetaria. En consecuencia, los inversores observan cada vez más el fenómeno climático como un factor capaz de modificar el comportamiento de las monedas, los bonos y las proyecciones de crecimiento regional.
El Niño eleva el riesgo para las tasas de interés en América Latina: los países más expuestos. En la fotografía, un pequeño estanque en el fondo de una presa desecada.
Colombia, Brasil y Perú encabezan la lista de economías más vulnerables
UBS elaboró un índice que combina dos variables: el grado de exposición física al fenómeno de El Niño y la capacidad fiscal y macroeconómica de cada país para absorber un eventual shock. Bajo esta metodología, Colombia aparece como la economía más vulnerable, debido a la combinación de una elevada inflación, debilidad fiscal y una fuerte exposición a incrementos en los precios de los alimentos y la electricidad.
Países de América Latina más vulnerables al fenómeno de El Niño, según UBS
| País | Exposición física a El Niño | Fragilidad fiscal/macroeconómica | Nivel de vulnerabilidad |
|---|---|---|---|
| Colombia | Muy alta | Muy alta | Muy alta |
| Venezuela | Alta | Muy alta | Muy alta |
| Brasil | Alta | Alta | Alta |
| Perú | Muy alta | Media | Alta |
| Panamá | Alta | Media | Media-Alta |
| República Dominicana | Media | Baja | Media |
| Argentina | Baja | Muy alta | Media |
| México | Baja | Media | Baja |
| Chile | Baja | Baja | Muy baja |
Fuente: Elaboración propia en base al análisis de UBS.
Brasil y Perú también figuran entre las economías con mayores riesgos, aunque por motivos diferentes. Mientras Brasil enfrenta una combinación de vulnerabilidades fiscales y macroeconómicas, Perú presenta una mayor exposición climática, especialmente sobre sectores estratégicos vinculados a la agricultura y la infraestructura. En Venezuela, el principal riesgo se concentra en las sequías que podrían afectar la generación hidroeléctrica, principal fuente de energía del país. Panamá, por su parte, enfrenta desafíos vinculados a los niveles de agua en el Canal, pieza fundamental para el comercio internacional y los flujos logísticos regionales.
En contraste, el informe identifica algunas excepciones. Argentina podría beneficiarse parcialmente de un aumento en las precipitaciones, favoreciendo la producción de granos y oleaginosas y mejorando el desempeño de las exportaciones agropecuarias. Chile, en tanto, aparece como una de las economías menos expuestas al impacto del fenómeno, mientras que México presenta un escenario más heterogéneo, dependiendo de qué regiones agrícolas resulten afectadas.
Inflación, alimentos y tasas: la gran preocupación de los mercados
La principal inquietud de los analistas es que El Niño termine generando un nuevo shock inflacionario. UBS recuerda que, históricamente, estos episodios han provocado incrementos en los precios de los alimentos, afectando las expectativas de inflación y complicando la tarea de los bancos centrales.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) estima una probabilidad del 63% de que el actual episodio alcance una intensidad muy fuerte y extienda sus efectos hasta finales de 2026 e inicios de 2027. Este escenario agrega una dosis adicional de incertidumbre sobre la trayectoria de la política monetaria regional.
De acuerdo con UBS, si el fenómeno climático termina trasladándose a los precios, los mercados comenzarán a descontar tasas de interés más elevadas durante un período más prolongado. Esto podría frenar los ciclos de flexibilización monetaria que varias economías latinoamericanas esperaban profundizar en los próximos trimestres.
Los analistas sostienen que los bancos centrales de América Latina probablemente optarán por mantener una postura prudente y restrictiva para preservar la credibilidad ganada en la lucha contra la inflación y evitar episodios de depreciación cambiaria. En este contexto, la evolución de los precios de los alimentos, la capacidad de respuesta de las economías y la intensidad de El Niño serán variables determinantes para el desempeño económico regional.
En definitiva, el fenómeno climático vuelve a demostrar que el cambio climático, la seguridad alimentaria y la estabilidad macroeconómica están cada vez más interconectados. Lo que ocurra con las lluvias, las cosechas y la oferta energética en los próximos meses podría definir no solo la trayectoria de la inflación, sino también el costo del crédito, las inversiones y el ritmo de crecimiento de América Latina durante los próximos años.

